Economía

Mejora en nota soberana de México depende de reformas: calificadoras

12 febrero 2014 5:1 Última actualización 09 abril 2013 18:24

[Bloomberg] Destacan que el ambiente político que hay en el país es propicio para aprobar cierto tipo de cambios. 


Notimex
 
Una eventual mejora en la calificación soberana de México dependerá del tipo de reformas estructurales que se aprueben y de la correcta implementación de las mismas, coincidieron Standard & Poors (S&P) y Fitch Ratings.
 
En entrevista durante la octava Cumbre Financiera Mexicana Latine Finance, directivos de ambas calificadoras destacaron el ambiente político propicio que hay ahora en el país, para aprobar cierto tipo de cambios que contribuyan a mejorar el crecimiento económico.
 
El director general de S&P México, Víctor Manuel Herrera, consideró que la nota soberana del país podría subirse si estas reformas no son "diluidas", se implementan sin problemas y fomentan el desarrollo económico del país.
 
"Si se empiezan a dar las reformas en la medida que se están planteando, sin que haya mayor dilución de las mismas, y se implementan de forma correcta, sí podremos estar hablando ya no solamente de (subir) un escalón, sino de más en el mediano plazo", añadió.
 
Herrera opinó que lo más complicado para aprobar las reformas que necesita el país son los consensos políticos y después implementar bien esos cambios, lo que puede llevar varios años.
 
Resaltó que la economía mexicana está viviendo un momento favorable, pero alertó que aún existe el riesgo de que la economía de Estados Unidos se desacelere y se detenga "la máquina exportadora" sin tener las reformas implementadas, lo que "nos traería una desaceleración pronunciada".
 
El director general de S&P México consideró además que los procesos electorales que vivirá el país el año próximo representan un riesgo para la aprobación de las reformas estructurales que se han planteado.
 
"Si no se presentan las iniciativas más importantes este año, difícilmente vamos a ver que se puedan aprobar el año que entra o el siguiente, porque ya se vienen las elecciones intermedias", acotó.
 
No obstante, precisó, aún sin la aprobación de estos cambios estructurales, si se mantiene la disciplina fiscal y monetaria que se ha observado en los últimos años, la calificación de la deuda soberana de México no tendría por qué verse afectada.
 
Explicó que para que se vea perjudicado el nivel crediticio de México debería de haber un deterioro en las finanzas pública, el cual no es previsto por S&P actualmente, "aún si no pasan las reformas; quizá no suba la calificación, pero tampoco se debilita".
 
A su vez, el director general de Fitch Ratings México, Eugenio López Garza, dijo que esta evaluadora está a la espera de ver el resultado de la expectativa que hay de tener reformas estructurales y los impactos de estas para tomar alguna acción de calificación sobre la nota soberana de México.
 
En entrevista por separado durante el mismo evento, señaló que la actual calificación de México tiene una perspectiva estable, lo que refleja lo que Fitch esperaría en el corto plazo sobre la misma.
 
Precisó que la agencia no tiene un plazo para tomar una decisión sobre la nota de México, pues "no podemos evaluar los impactos de reformas que hoy no conocemos, sería irresponsable de nuestra parte presuponer un escenario de beneficios que podrían ser cortos o largos, y entonces no tenemos esa óptica al menos internamente por ahora".
 
Coincidió con S&P en que primero hay que esperar a ver cuál es el impacto de las posibles reformas estructurales, para que en su momento se evalúe y se ponga a consideración de sus comités internos la calificación de riesgo crediticio de México.
 
No obstante, reconoció que en los últimos meses si se han estado aprobando reformas estructurales importantes, con base en el calendario establecido en el Pacto por México, en el cual hay 95 temas en los que partidos políticos y Ejecutivo están de acuerdo en platicar y llegar a consensos para que estos avancen.
 
López Garza comentó que aunque hay optimismo sobre México, "el prietito en el arroz" puede ser el incierto entorno global, lo que expone al país a riesgos que están fuera de sus control.