Economía

Medidas económicas de Japón no apuntan a debilitar el yen: Taro Aso

12 febrero 2014 5:6 Última actualización 19 abril 2013 18:14

[Bloomberg] La deuda pública de Japón es la mayor entre los más importantes países industrializados. 


Reuters
 
Las políticas económicas de Japón denominadas "abenomics" han hecho caer al yen pero sólo como un subproducto de las medidas de estímulo para sacar al país de la deflación, dijo el viernes el ministro de finanzas, Taro Aso.
 
"Decir que un yen barato es nuestra meta sería extraviar el punto en extremo", afirmó Aso en un discurso en el Centro para Estrategias y Estudios Internacionales.
 
"La gran D -deflación- es muy difícil y muy persistente para eliminar. Debemos utilizar todos los medios posibles (para derrotarla). Al final del día, una disminución de Japón sólo puede dañar al mundo", agregó en Washington tras asistir a la reunión del Grupo de las 20 economías avanzadas y en desarrollo.
 
Japón ha sido criticado, principalmente por algunas economías emergentes, en torno a que sus agresivas medidas de alivio monetario apuntan a debilitar al yen y darle a sus exportaciones una ventaja competitiva.
 
Aso dijo que prefería denominar a las tras "flechas" de políticas de crecimiento del primer ministro Shinzo Abe -audaz alivio monetario, estímulo fiscal y reformas estructurales- "bazucas" que son necesarias para sacar a Japón de la deflación crónica.
 
"La deflación es como una muerte lenta, al perder temperatura. Ya es muy tarde, cuando finalmente te das cuenta, que eres un rehén, y que no puedes escapar del círculo vicioso", aseguró.
 
Las audaces medidas de alivio monetario tomadas por el nuevo gobernador del Banco de Japón, Haruhiko Kuroda, han ayudado a debilitar al yen e impulsar las acciones en Tokio, según Aso.
 
Pero también afirmó que la enorme compra de bonos del Banco de Japón debe ser acompañada de un plan de reformas fiscales creíble del Gobierno, para evitar la pérdida de confianza del mercado en las finanzas japonesas y generar un alza no deseada en los rendimientos de los bonos.
 
"El Gobierno debe perseguir la prudencia fiscal muy fuertemente. Para nosotros, la prudencia fiscal no es una tarea para el futuro. Es una tarea clara y presente que debemos comenzar a abordar ahora", dijo.
 
La deuda pública de Japón, que duplica el tamaño de su economía, es la mayor entre los más importantes países industrializados, como resultado de décadas de enormes gasto fiscal para alentar la actividad.
 
Bajo Kuroda, el Banco de Japón reveló un enorme estímulo monetario este mes, prometiendo inyectar alrededor de 1.4 billones de dólares a la economía en menos de 2 años.