Economía

Mayoría de sismos en Texas podrían haber sido causados por actividades petroleras: estudio

De los 162 sismos de magnitud 3.0 o superior registrados en Texas entre 1975 y 2015, un cuarto fue "casi seguramente inducido" por actividades relacionadas al gas y el petróleo, de acuerdo con investigadores liderados por el geocientífico Cliff Frohlich.
Reuters
18 mayo 2016 8:11 Última actualización 18 mayo 2016 8:12
Permian petróleo

Desde el auge de los campos de petróleo de esquisto y gas en las cuencas Haynesville y Permian en el 2008, la tasa de sismos ha aumentado. (Bloomberg)

HOUSTON.- Las actividades de extracción de crudo y gas podrían haber provocado unos 9 de cada 10 temblores que Texas ha registrado en los últimos 40 años y los sismos se harán más frecuentes debido a un repunte de la actividad en los campos petroleros durante la última década, según un estudio próximo a publicarse.

De los 162 sismos de magnitud 3.0 o superior registrados en Texas entre 1975 y 2015, un cuarto fue "casi seguramente inducido" por actividades relacionadas al gas y el petróleo, mientras que un 33 por ciento fue "probablemente inducido" y un 28 por ciento fue "posiblemente inducido", escribieron investigadores liderados por el geocientífico Cliff Frohlich de la Universidad de Texas, Austin.

El marcado aumento de los temblores relacionados a las actividades petroleras ha generado la molestia popular y fiscalizaciones de los reguladores en el vecino estado de Oklahoma.

Si bien el fenómeno no es tan generalizado en Texas, el estudio, que será publicado este miércoles en Seismological Research Letters, muestra que los activos más preciados del petróleo de esquisto en Estados Unidos no son inmunes a los riesgos sísmicos. Reuters recibió una copia del reporte antes de su publicación.

Los investigadores también criticaron a la Comisión de Ferrocarriles de Texas, la agencia responsable de regular la producción de petróleo en el estado, debido a su 'lentitud a la hora de reconocer que en Texas se producen sismos inducidos'.

Desde el auge de los campos de petróleo de esquisto y gas en las cuencas Haynesville y Permian en el 2008 debido al uso generalizado de las tecnologías de perforación horizontal y fracturación hidráulica, la tasa de sismos que supera la magnitud 3.0 en Texas ha aumentado desde dos anuales a 12 por año.

Los llamados métodos de producción no convencional generan entre dos a tres veces más aguas residuales que los campos petroleros convencionales y han aumentado la cantidad de agua que se debe inyectar a profundos pozos subterráneos de desechos, que han sido relacionados a una reciente ola de temblores en Texas y Oklahoma.

Oklahoma registró 890 temblores de magnitud 3.0 o superior sólo en el 2015, comparado con los dos a tres cada año antes del 2009.

En el estado, los reguladores han pedido a algunas compañías que reduzcan la tasa de inyección de aguas residuales para intentar frenar la actividad sísmica.

Los autores reconocieron que la mayoría de los pozos de desechos y campos petroleros en Texas no han sido asociados con los sismos. "Sin embargo (...) no podemos descartar las correlaciones en el tiempo y en el espacio durante un largo historial de funcionamiento", escribieron los autores.

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