Economía

Más autos “chocolate” con las mismas vialidades

01 febrero 2014 6:2 Última actualización 25 noviembre 2013 5:2

 [El Valle de México reciente la entrada del parque vehicular de unidades cada año, pero no hay por dónde moverlos / El Financiero]


 
 
Angélica Hernández
 
La entrada descontrolada de vehículos usados procedentes de Estados Unidos, así como la carencia de programas de chatarrización y un mercado de autos nuevos que va en ascenso, derivaron en que el parque vehicular en el Valle de México se incrementara de forma sustancial en los últimos años.
 
 
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Geografía (INEGI), el número de automotores registrados en el Estado de México se triplicó al pasar de un millón 473 mil 208 vehículos en 2005, a 4 millones 188 mil 059 autos en 2012, un incremento de 184.5 por ciento.
 
 
En el caso del Distrito Federal, el número de vehículos se duplicó al pasar en 2005 de 2 millones 696 mil 220 vehículos a 4 millones 619 mil 748 al término del año pasado, de acuerdo con el INEGI.
 
 
Expertos coinciden en que parte de este incremento se explica por la entrada desmesurada de vehículos usados procedentes de Estados Unidos en ese mismo periodo. También señalaron que en ambas entidades es donde se vende poco más del 34 por ciento de los autos nuevos en todo el país.
 
 
De acuerdo con cifras de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), con base en el Servicio de Administración Tributaria (SAT), a partir de 2005 creció dramáticamente la entrada de los vehículos usados al país y reconoce que gran parte de esas flotas se dispersaron por los estados del centro de la República, que es donde también hay un mejor ingreso familiar en los hogares.
 
 
En 2006, la importación de vehículos usados registró su punto más alto con un millón 575 mil 150 unidades, cifra que disminuyó drásticamente a 272 mil 909 en 2011 con un decreto emitido por el gobierno federal y que hasta la fecha mantiene controlada su entrada a territorio mexicano.
 
 
“El número de importados la mayor parte va a dar a la frontera y efectivamente muchos llegan al Estado de México; sin embargo, el incremento registrado también obedece al reciclaje de vehículos”, afirmó Luis Fuentes, director de vialidad de la Secretaría de Transportes y Vialidad del Gobierno del Distrito Federal (Setravi).
 
 
Ante este aumento del parque vehicular, cabe señalar que los kilómetros de vialidades y carreteras construidos durante ese periodo no crecieron en la misma proporción.
 
 
Las cifras indican que su construcción decreció 6.8 por ciento, al pasar de 14 mil 314 kilómetros de carreteras en 2005 en el Estado de México, a 13 mil 328 kilómetros en 2012, de acuerdo con los datos del Primer Informe de Gobierno del presidente Enrique Peña Nieto.
 
 
Esto a pesar de que su sexenio como gobernador del Estado de México, se realizaron varias obras de infraestructura que al final resultaron insuficientes para el parque vehicular.
 
 
Además, en el caso del Distrito Federal, las vialidades tampoco han crecido. De 2007 a 2012 se registraron 10 mil 200 kilómetros de vialidades de las cuales 913 corresponden a vías primarias, mismas que de acuerdo a la Secretaría de Obras y Servicios de la entidad, solo crecieron 184.4 kilómetro para este año, al tener una longitud de mil 97.84 kilómetros.
 
 
Armando Soto, director de la firma Kaso y Asociados, comentó que el perfil de los habitantes del Estado de México, específicamente en algunos municipios como Ecatepec o Nezahualcóyotl, que son los de mayor densidad poblacional, prefieren el mercado de autos usados.
 
 
“Sin embargo, es una realidad que los habitantes del Estado de México son altos demandantes de vehículos usados procedentes de Estados Unidos, los conocidos como autos chocolate, eso también influye”, señaló.
 
Otros efectos
 
No obstante, este aumento en el parque vehicular representa otro tipo de efectos colaterales que dañan no solo el medio ambiente, sino la economía de todos los ciudadanos.
 
“Resolver el problema de movilidad con que todos tengan un auto es la solución más cara para la sociedad y para los individuos porque la gente que tiene la opción de vivir en una zona céntrica, donde existe la infraestructura vial adecuada para movilizarte en otro medio que no sea el coche, no tiene que pagar estacionamientos, pensiones para el coche o seguro”, explicó Jorge Macías, gerente de economía y regulación ambiental de CTS Embarq México.
 
 
“El problema no es que se vendan los vehículos, el problema es que los usemos irracionalmente”, afirmó.
 
 
Explicó que el costo de usar los autos de una manera desmedida suma una cantidad en promedio de 400 mil millones de pesos al año si se consideran los subsidio de la gasolina, la pérdida de 14 mil 700 vidas por contaminación atmosférica y las 16 mil personas que mueren anualmente por accidentes.