Economía

Lucha contra baja inflación debería ser vigorosa: Fed de Boston

Eric Rosengren, presidente de la Fed de Boston, señaló que si la inflación en Estados Unidos se estanca por debajo del 2 por ciento, se eleva el riesgo de que inversores y consumidores cambiarían sus patrones de gasto lo que podría afectar aún más el crecimiento económico.
Reuters
10 noviembre 2014 17:46 Última actualización 10 noviembre 2014 17:46
Eric Rosengren

La Fed debe luchar contra la baja inflación de manera vigorosa, afirmó Eric Rosengren.(Bloomberg)

LEXINGTON.- La Reserva Federal debería luchar contra la baja inflación tan vigorosamente como lo haría frente a una escalada de los precios o corre el riesgo del mismo tipo de crecimiento débil prolongado que azota a Japón y Europa, dijo hoy Eric Rosengren, presidente de la Fed de Boston.

Rosengren habló en la Washington and Lee University sobre los costos potenciales de que la inflación permanezca estancada por debajo del objetivo de la Fed del 2 por ciento, y dijo que la credibilidad del propio banco central está en juego.

No llevar la inflación hacia el objetivo, dijo Rosengren, eleva el riesgo de que los inversores y los consumidores pasarían hacia un pensamiento deflacionario, cambiando sus patrones de gasto e inversiones en formas que podrían minar aún más el crecimiento.


"La experiencia de Japón y la actual situación de Europa indican que la indiferencia a las tasas de inflación muy bajas puede generar una significativa pérdida de confianza en la capacidad del banco central de alcanzar sus metas de inflación", dijo Rosengren.

El jefe de la Fed de Boston aseguró que los bajos rendimientos de los bonos a nivel global indican que los inversores tienen "poca expectativa" de que la Fed y otros importantes bancos centrales tendrán éxito en hacer subir los precios.

Reiteró su pedido para que la Fed se mantenga paciente en el proceso de subir las tasas de interés hasta que tenga una mayor certeza de que la inflación subirá hacia la meta del organismo. En la situación actual, aseguró, una serie de fuerzas globales e internas conspiran contra eso.

Rosengren nombró entre otros aspectos la caída de los precios de las materias primas o el lento crecimiento entre los socios comerciales de Estados Unidos y la ausencia, hasta ahora, de incrementos a nivel amplio de los salarios de la mayor economía del mundo.

"La Reserva Federal debe responder tan vigorosamente a la inflación que es muy baja como lo hacemos, históricamente, cuando la inflación ha sido muy alta", afirmó.

Rosengren también dijo que un alza en el dólar frente a monedas como el yen y el euro refleja la fortaleza de la economía estadounidense y no indica que se esté desarrollando una guerra cambiaria.