Los aranceles de Trump no tienen efectos en la economía mundial... por ahora
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Los aranceles de Trump no tienen efectos en la economía mundial... por ahora

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Los aranceles de Trump no tienen efectos en la economía mundial... por ahora

Algunos bancos de Wall Street mantienen la idea de que la economía tendrá un firme crecimiento este año, aunque una guerra comercial podría afectar la confianza en los empresarios.

Bloomberg Por Andrew Mayeda
05/06/2018
Actualización 05/06/2018 - 21:41
Donald Trump

El entusiasmo del presidente Donald Trump por los aranceles aún no ha desbaratado las perspectivas económicas mundiales.

Si bien Trump sembró confusión y frustración entre otros dirigentes nacionales, los economistas de la mayoría de los bancos de Wall Street casi no han modificado sus pronósticos de un crecimiento global sólido para este año y sólo han advertido sobre una modesta repercusión de las escaramuzas en el comercio.

Un ejemplo son los aranceles de Trump del 25 por ciento sobre el acero. Excluyendo los alimentos y la energía, los precios al consumidor reaccionarán con un aumento de tres puntos básicos, informó el lunes Goldman Sachs en una nota de investigación.

Sin embargo, el temor que persiste es que esto sea sólo el comienzo para el presidente estadounidense. Si Trump cumple con todas sus amenazas en materia de aranceles, se verían afectados productos por un valor de 475 mil millones de dólares y la inflación subyacente se aceleraría unos 15 puntos básicos, según Goldman.

Sigue siendo un aumento pequeño, pero susceptible de ser advertido por la Reserva Federal, lo que podría provocar un ajuste más agresivo de su política.

¿Después de los aranceles viene la calma?

“Por sí solo, el impacto de los aranceles sobre 50 mil millones de dólares por aquí y por allí, es relativamente limitado”, dijo Torsten Slok, economista internacional principal de Deutsche Bank. “El verdadero peligro sigue siendo la incertidumbre respecto de lo que viene ahora”.

Los perjuicios podrían resultar graves si las tensiones comerciales debilitan la confianza empresarial, llevando a los ejecutivos a suspender el gasto en bienes de capital y otras decisiones de inversión, subrayó.

El gasto empresarial está repuntando luego de años de prudencia tras la crisis financiera global y se ve impulsado, en parte, por la aplicación de las reducciones republicanas del impuesto de sociedades.

Los gerentes de compras de las fábricas consideran que habrá un salto en el gasto en bienes de capital (bienes usados para producir otros, como las maquinarias), este año, según el pronóstico semestral del Institute for Supply Management dado a conocer el mes pasado.

El incremento de la inversión es uno de los factores que impulsan la expansión mundial más fuerte en siete años.

“En muchas conversaciones, hay quienes dicen: ‘¿Mi sector será el próximo?’”, declaró Slok. La amenaza de una guerra comercial mundial “dejó de ser un riesgo de cola”, agregó.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió que una guerra comercial podría debilitar el alza global más sólida en siete años. “Todos pierden en una guerra comercial prolongada”, indicó Gerry Rice, portavoz del FMI, la semana pasada.

Bloomberg Economics estima que una guerra comercial costaría a la economía mundial alrededor de 470 mil millones de dólares para 2020, aproximadamente el tamaño de la economía de Tailandia.

Esa proyección supone que EU aumentará en 10 por ciento los costos de importación y el resto del mundo contraatacará con la misma medida.

Por ahora, el ataque comercial de Trump no ha afectado gravemente la confianza en las empresas estadounidenses, según el Informe sobre Condiciones Económicas Actuales (el Libro Beige) de la Reserva Federal, que realiza una encuesta a empresas de toda la Unión Americana.

Si bien algunos encuestados “señalaron cierta preocupación por la incertidumbre de la política comercial internacional”, las perspectivas de crecimiento a corto plazo siguen siendo “en general optimistas”, indicó el informe del mes de mayo.

Algunos economistas incluso están dejando de usar la expresión “guerra comercial”. Analistas de ING Bank se refieren a la situación actual como un conflicto comercial “frío” con un impacto económico débil.

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