Economía

Limitan actividades reservadas al Estado más flujos de IED: CEESP

12 febrero 2014 4:35 Última actualización 19 mayo 2013 10:56

  [Cuartoscuro] Empresas petroleras en algún momento han tenido que recurrir al capital privado, expone el Centro. 



Notimex
 
El hecho de que en México los hidrocarburos y la transmisión y distribución de electricidad sean actividades reservadas al Estado ha sido una limitante para que haya mayores flujos de Inversión Extranjera Directa (IED), afirmó el Centro de Estudios Económicos del Sector privado (CEESP).

En su reporte semanal "Análisis económico ejecutivo", destaca la importancia que tienen las reformas estructurales pendientes, en especial la hacendaria y la energética, en donde hay que insistir en la posibilidad de permitir inversión privada en sectores que hasta ahora han sido exclusivos del Estado.

"Aunque se insiste en que la propiedad de los hidrocarburos debe seguir siendo estatal, es importante considerar que la experiencia muestra que las empresas petroleras que han necesitado incrementar su competitividad, en algún momento han tenido que recurrir al capital privado", argumenta.

Expuso que, según un reciente estudio de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), la tendencia apunta a que la IED se dirige cada vez más hacia la explotación de recursos naturales, sector en el que México tiene algunas limitaciones.

El informe de la Cepal señala que mientras en México los sectores de hidrocarburos, minería, energía eléctrica y telecomunicaciones están dominados por empresas nacionales, en la mayoría de los grandes países de la región existe una fuerte presencia de transnacionales, refiere.

Las cifras, continúa, indican que en México estos cuatro sectores han recibido tan solo 9.0 por ciento de los flujos de IED desde 1999, en tanto que en Brasil el porcentaje es de 26 por ciento, en Argentina de 35 por ciento y en Chile de 45 por ciento.

Según el estudio, en 2012 América Latina y el Caribe recibieron recursos por concepto de IED equivalentes a 173 mil 361 millones de dólares, un crecimiento anual de 6.7 por ciento y la cifra históricamente más alta.

Para el CEESP, llama la atención el hecho de que este avance sucedió en un entorno de debilidad e incertidumbre en la evolución de las economías desarrolladas, hacia donde se redujeron este tipo de flujos.

Sin embargo, a pesar del dinamismo de la IED hacia América Latina y el Caribe, lo cierto es que su evolución al interior de los países que integran la región fue notoriamente distinta, señala el organismo de investigación del sector privado.

Mientras que en Chile la IED creció 32.2 por ciento durante 2012, en Colombia lo hizo en 17.7 por ciento, y por el contrario, en México se observó una disminución de 35 por ciento en los flujos de inversión provenientes del exterior.

Los datos señalan que el año pasado México recibió solo 12 mil 659 millones de dólares, cifra que fue la más baja desde 1996.

Pese a ello, precisa, México se mantuvo como uno de los principales receptores de inversión al ocupar el cuarto lugar de la región, lo que significó la pérdida de un lugar respecto al año previo.

De acuerdo con de organismo privado, la estabilidad macroeconómica que ha logrado México en los años recientes ha sido un atractivo fundamental para el capital externo.
No obstante, acota, también deben considerarse aspectos como que los niveles de IED se han mantenido relativamente elevados en la última década, pero que ésta no se ha incrementado más en una situación de tal fortaleza económica.

La estabilidad económica de México propició un entorno de negocios lo suficientemente atractivo para que los flujos de IED hacia el país se mantuviesen relativamente elevados, pues en los últimos 13 años el promedio anual de entrada de recursos al país por este concepto fue de 22 mil 442 millones de dólares.

Sin embargo, refiere, existen otros factores que han contribuido para que la IED siga fluyendo, aunque estos no necesariamente tienen que ver con la intención de fortalecer la capacidad productiva de las empresas.

Un ejemplo de esto es la motivación fiscal que tienen las empresas estadounidenses de reinvertir sus utilidades en México, lo que evidentemente incide directamente en los niveles de IED, afirma el CEESP.

Explica que esta motivación radica en el hecho de que una empresa que pague impuestos en México por las utilidades que obtuvieran aquí sus filiales a una tasa de 30 por ciento, deberá luego pagar en Estados Unidos un 5.0 por ciento adicional sobre esas mismas utilidades para igualar la tasa, que en este último país es de 35 por ciento.

Esta diferencia se abona sólo cuando el dinero regresa a Estados Unidos, lo que incentiva a la empresa a mantener las utilidades en el exterior.

Refiere que Estados Unidos es la principal fuente de inversión para México, y durante 2012 cerca de 60 por ciento de estos recursos provino de ese país.

El organismo puntualiza que si bien la IED directa en México ha tenido una evolución favorable, también es cierto que esta podría ser mayor si el entorno de negocios mejorara.