Economía

Banxico ve ‘leve’ presión del salario en inflación

El gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, puntualizó que esta posible presión inflacionaria no afecta las expectativas de inflación para el 2018, cuando se prevé que se coloque en un rango de 3.5 a 4 por ciento.
Zenyazen Flores
22 noviembre 2017 16:13 Última actualización 23 noviembre 2017 5:0
carstens

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El gobernador del Banco de México (Banxico), Agustín Carstens, advirtió que el aumento al salario mínimo de 10.3 por ciento, que entrará en vigor el próximo primero de diciembre, tendrá ‘leves’ presiones inflacionarias hacia el cierre de 2017. No obstante, esa presión no afecta las expectativas de inflación para el 2018.

“Dado que inicia en diciembre, esto podría generar leves presiones inflacionarias de aquí al cierre del año, sin embargo, no cambia la perspectiva de desinflación para el año entrante”, sostuvo el funcionario durante su última presentación del Informe Trimestral, ya que en breve partirá a Basilea, Suiza, para dirigir el Banco de Pagos Internacionales a partir del primero de diciembre.

Banxico prevé que el 2017 cierre con una inflación ‘alta’, de entre 6 y 6.5 por ciento, en tanto, para 2018 la expectativa se coloca en un rango de 3.5 a 4 por ciento y sería hasta 2019 cuando se alcance el objetivo de inflación a un rango de entre 3 y 3.5 por ciento.

Carstens consideró que el aumento al salario mínimo es “prudente”, en el sentido de que llegar a los 88.36 pesos diarios servirá para recuperar el poder adquisitivo en términos reales.

Además, calificó como “significativo” el aumento a las percepciones, si se considera el contexto de reducir la inflación y de creación de empleos formales.

“Considero, en lo personal, que es una variación prudente, en el sentido de que va a ser de utilidad para que realmente haya un aumento importante en el salario real y que, por otro lado, no interrumpa el proceso de reducción a la inflación, sobre todo en estos momentos, donde tenemos una inflación claramente por arriba del seis por ciento y tomando en cuenta que lo que más erosiona el poder adquisitivo de los salarios y las pensiones es una inflación alta”, expuso.

Carstens admitió que hay “cierto rezago” en el tema del salario mínimo, pero dijo que se ha ido abatiendo de forma adecuada, aunque matizó que la única forma para lograr un aumento general a los salarios es a través de la inversión y la productividad.

Confió en que la inflación retome su tendencia a la baja, que será lenta este año pero más notable en el próximo.

PREVÉ MENOR CRECIMIENTO EN 2017

El banco central revisó su expectativa de crecimiento económico para 2017 a la baja, de un intervalo de entre 2.0 y 2.5 por ciento, estimada en el trimestre anterior, a uno de entre 1.8 y 2.3 por ciento.

La autoridad monetaria indicó que este ajuste responde a que la actividad productiva en el tercer trimestre mostró una desaceleración mayor a la esperada. “En buena medida ante los efectos de los sismos de septiembre y la pronunciada contracción de la plataforma petrolera en ese mismo mes”, señaló.

En la batalla contra el bajo salario mínimo en México, el Secretario de Hacienda, José Antonio Meade, señaló que aún falta, pero el incremento de 10.4 por ciento es un paso importante.

“Claramente falta mucho en esta política de recuperación, pero se están dando pasos importantes y prudentes; hacía mucho tiempo que no se veían los incrementos reales del salario”, dijo.

Con información de Sergio Meana*

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