Economía

Las tasas bajas en México llegaron para quedarse

12 febrero 2014 4:21 Última actualización 09 junio 2013 19:23

 [Bloomberg] 


 
 
Antonio Sandoval
 
México acumula 12 años con tasas de interés en un solo dígito y al parecer llegaron para quedarse, no obstante los vaivenes globales a los que se encuentran expuestas.

En junio de 2001, la tasa líder de los Cetes a plazo de 28 días rompió el piso de dos dígitos; pasó de 10.39 a 9.51 por ciento, y poco después el resto de los plazos subastados la secundaron; desde entonces, las tasas de referencia no han regresado a un punto tan alto; por el contrario, actualmente se ubican en mínimos históricos.

La estabilidad y la baja en las tasas de interés ha logrado que la economía mexicana sea menos volátil, al tiempo que hay menor incertidumbre y mayor estabilidad financiera, lo que permite que, entre otras cosas, el sector público pueda financiarse a costos mucho más bajos y la misma tendencia se observa en el sector privado, de acuerdo con opiniones de Arnoldo Marmolejo López, economista principal de análisis macro de BBVA Research, así como de Carlos Capistrán, economista en jefe para México de Bank of America Merrill Lynch, entrevistados por separado.

"Muchos son los beneficios que México ha obtenido por el descenso de las tasas de interés, sin lugar a dudas uno de los mayores es el abatimiento de los riesgos financieros que por años asolaron a su economía e indirectamente impidieron el desarrollo: el riesgo cambiario, el riesgo país, el riesgo crediticio, el riesgo de liquidez, etcétera, que en su conjunto eran mucho más elevados de lo que hoy son", dijo el especialista de Bank of America.

Para el economista de BBVA Research, los réditos gubernamentales están anclados al financiamiento del sector privado, eso ha beneficiado a la economía mexicana; además, pensando en el mercado crediticio, las tasas estables y bajas han permitido el desarrollo del mismo, debido a que existen segmentos que requieren de tasas bajas por un largo tiempo para repuntar, como es el mercado de las hipotecas. Para ambos especialistas la economía mexicana registra indudables beneficios por tasas bajas y estables.
 
Los riesgos

Para Arnoldo López Marmolejo las tasas de corto plazo permanecerán igual, ya que no existen razones importantes para que se modifiquen; "en este momento no hay razones para que el Banco de México cambie su política monetaria".

Sin embargo, considera que en la llamada parte larga de la curva (tasas de interés de largo plazo) sí podría registrarse volatilidad, pero no por riesgos asociados a la economía mexicana, sino por la percepción de que la liquidez global puede ajustarse. De cualquier manera considera que las variaciones serían coyunturales y las tasas mexicanas después regresarían a su tendencia de estabilidad y descenso paulatino.

Desde el punto de vista de Carlos Capistrán, el mayor riesgo para las tasas mexicanas se encuentra en el futuro inmediato y tiene que ver con la posición de los réditos en los países industrializados, mismos que se ubican muy cerca de cero por ciento.

El especialista considera que dicha situación en cualquier momento se modificará y empezará a registrarse una "normalización" de las tasas de interés en el mundo, lo que implicará fuertes incrementos en los réditos, sobre todo de Estados Unidos, con las consecuentes presiones para las tasas mexicanas y una depreciación adicional para el tipo de cambio. Pero el control de la inflación entonces jugará un papel determinante.
El análisis

Desde que la tasa líder del Cete a plazo de 28 días rompió el nivel de dos dígitos, el 14 de junio de 2001, ha retrocedido 6.68 puntos porcentuales, actualmente se ubica en 3.71 por ciento, su mínimo histórico.

El camino no ha estado libre de sobresaltos, la tasa de referencia bajó de 10.39 a 9.51 unidades a mediados de 2001, pero en mayo de 2005 se acercó nuevamente a los dos dígitos al ubicarse en 9.81 por ciento, eran los tiempos de una desviación en la inflación que obligaron al Banco Central mexicano a subir las tasas para estimular el ahorro e inhibir el consumo.

Otro momento de incertidumbre se presentó durante la crisis subprime en Estados Unidos, cuando en menos de tres meses la tasa líder pasó de 7.45 a 8.21 por ciento, la economía mexicana ya estaba acostumbrada a no registrar variaciones tan altas en un periodo corto, un aumento de 77 centésimas de punto porcentual es significativo bajo las condiciones de inflación controlada.

En el presente año la tendencia de los réditos mexicanos es descendente, el promedio de la tasa líder se ubica en 3.99 por ciento, mientras que un año antes era de 4.29 puntos en el mismo periodo.

Hoy existen generaciones de mexicanos, aún muy jóvenes, pero que han convivido con tasas de interés de un solo dígito, o algunas generaciones más que recuerdan tasas máximas nominales de 25 por ciento, lejos quedó la época en la que se registraron réditos de hasta tres dígitos.
 
Con información proporcionada por Finsat.