Economía

Las otras reuniones de la Fed que no deberían ignorarse

Todos están a la expectativa de lo que sucederá el 16 de diciembre, cuando la Reserva Federal de EU podría elevar las tasas de interés por primera vez en casi 10 años. Pero antes hay otras reuniones que podrían dar señales de lo que ocurrirá.
Bloomberg
04 diciembre 2015 16:55 Última actualización 05 diciembre 2015 5:0
Janet Yellen, presidenta de la Fed. (Bloomberg)

Janet Yellen, presidenta de la Fed. (Bloomberg)

No falta ni cobertura ni discusiones sobre lo que sucederá el 16 de diciembre, cuando muchos esperan que la Reserva Federal eleve las tasas de interés por primera vez en casi una década.

No obstante, las votaciones realizadas cada dos semanas para decidir si se debería cambiar la política que rige una de las tasas de más bajo perfil fijada por la Fed no suelen anunciarse con bombos y platillos, aunque no se las debería ignorar, según analistas de Goldman Sachs.

Los miembros de la Junta de Gobernadores de los bancos de distrito de la Fed pueden solicitar alteraciones de la tasa de depósitos, lo que cobra el banco central por cualquier préstamo de corto plazo que les otorga a instituciones depositarias que están en buenas condiciones pero no pudieron obtener fondos de sus colegas. En última instancia, la Junta de Gobernadores en Washington tiene la última palabra para aprobar o negar estos pedidos.


Los resultados de estas reuniones no son vinculantes ni constituyen un indicador infalible de lo que hará luego el banco central, escriben los economistas Zach Pandl y Chris Mischaikow, pero “los pedidos de tasas de descuento sí sirven de barómetro del sentimiento respecto a la política económica dentro del Sistema de la Reserva Federal y pueden ser un complemento útil para la orientación sobre políticas económicas en otras comunicaciones públicas”.

Las minutas más recientes disponibles mostraron que nueve bancos regionales de la Fed votaron elevar la tasa de descuento en 25 puntos básicos. Las autoridades en Nueva York y Chicago prefirieron mantener la tasa de depósitos en 0.75 por ciento y la Fed de Minneapolis pidió una reducción.

"Los pedidos recientes de tasas de descuento señalan un apoyo amplio a un aumento de las tasas entre los Bancos de la Reserva", escribieron Pandl y Mischaikow. "La última vez que nueve o más Bancos de la Reserva votaron aumentar la tasa de descuento fue en junio de 2006, el mes del último aumento en el último ciclo de ajuste".

Predicciones
Volver a concentrarse en estos pedidos es adecuado, sostiene el dúo, en tanto los inversores vienen leyendo toda la información a su disposición para tener una mejor idea de la evolución de la política monetaria.

Ahora prevalece el apetito por tasas más altas entre los presidentes de la Fed, apetito que será aún mayor en 2016. Goldman señala que tres de los cuatro bancos regionales cuyos presidentes son miembros con derecho a voto del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por las siglas en inglés) este año apoyan bajar la tasa de descuentos, en comparación al pedido de aumento hecho por los cuatro banco regionales cuyos presidentes se transformarán en miembros con derecho a voto en 2016.

Los pedidos de tasas de descuento coinciden en gran parte con los comentarios de los presidentes regionales. Por ejemplo, el martes, Charles Evans, de la Fed de Chicago, que votó no cambiar la tasa de descuentos, dijo que estaba nervioso por la reunión en diciembre.

“Quizás la influencia de los pedidos de descuento sea reforzada por el hecho de que las discusiones sobre política monetaria de la Junta previas a la reunión del FOMC llegan en momentos en que aquella analiza los pedidos de modificaciones de la tasa de descuento hechos por los Bancos de la Reserva “, escribió Laurence Meyer, ex gobernador de la Fed que insinuó que los gobernadores más entusiastas que la actual presidenta respecto a la necesidad de un cambio en la tasa de fondos federales podrían usar los pedidos de los presidentes regionales de la Fed para reforzar sus argumentos.


Por lo tanto, para los observadores más serios de la Fed, estas votaciones quincenales ofrecen más que una tenue señal de los deseos de los diseñadores de la política monetaria, si es que uno puede tolerar el barullo que conllevan.