Economía

Empresarios quieren usar esta 'mutación' para hacer a modo el medio ambiente

La preocupación actual de los ambientalistas son los llamados 'impulsores genéticos', que buscan adaptar el medio ambiente a las necesidades de las empresas. Más de 160 organizaciones en la COP13 pidieron una moratoria para este tipo de tecnologías.
Enviado Valente Villamil
05 diciembre 2016 15:50 Última actualización 05 diciembre 2016 20:29
COP13

(Valente Villamil)

CANCÚN.- Los cultivos transgénicos ya no son la máxima preocupación de las organizaciones ambientalistas pues los llamados 'impulsores genéticos' que la Iniciativa Privada desarrolla ya son uno de los principales puntos en la agenda de activistas en todo el mundo.

Esta tendencia busca adaptar el medio ambiente a las necesidades de las empresas, cuando la prioridad debería ser que las empresas se adapten a los ecosistemas, de acuerdo con Dana Perls de la ONG Amigos de la Tierra Internacional.

Un ejemplo teórico sería diseñar un mosca con ojos amarillos para introducirla en un determinado ecosistema con el fin de acabar con cualquier otro tipo de mosca, explicó Perls. 

La preocupación hizo que más de 160 organizaciones representadas en los trabajos de la COP13 pidieron una moratoria al uso de los impulsores genéticos puesto que afirman es incierto el impacto que estos pueden generar al medio ambiente.

“Si un impulsor genético fuese exitoso, los rasgos de diseño genético seleccionados se difundirían y se convertirían en dominantes en poblaciones silvestres en sólo unas cuantas generaciones de la especie, o podrían hasta provocar su extinción”, señala un comunicado firmado por las organizaciones.

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modificación genética. (Shutterstock)


Si bien Perls dijo que las ganancias motivan al sector privado para desarrollar esta tecnología, los impulsores genéticos pueden tener usos positivos como introducir algún insecto genéticamente modificado a un determinado ecosistema con el fin de erradicar otro insecto que, por ejemplo, transmita enfermedades como la malaria o el dengue.

Sin embargo, a pesar de este posible beneficio para la sociedad, representantes de ONGs y asociaciones de científicos piden una moratoria bajo el principio precautorio al argumentar que en realidad no se puede saber las consecuencias al medio ambiente de usar esta tecnología.

“(Esta tecnología) prácticamente rompe las reglas de la herencia genética (...) es algo muy nuevo y no tenemos idea de cómo atenderlo“, dijo Ricardo Steinbrecher, de la Federación Alemana de Científicos, durante una conferencia de prensa al marco de la COP13.

La moratoria pide a los más de 190 países que forman parte del Convenio por la Diversidad Biológica (CBD) que los gobiernos no aprueben ninguna investigación en laboratorios en de impulsores genéticos hasta que no se tengan regulaciones concretas para el uso de esta tecnología.

Además que los gobiernos no aprueben la liberación de impulsores genéticos en el medio ambiente hasta que se hagan evaluaciones de su impacto a los ecosistemas y que todo gobierno que pretenda utilizar esta tecnología lo informe a la comunidad internacional.

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