Economía

La crisis espantó a la cigüeña en el DF 

De acuerdo con cifras del gobierno capitalino el nacimiento de nuevos ciudadanos en el Distrito Federal retrocedió 31 por ciento de 2008 al 2013, el periodo de la última crisis económica. 
Angélica Hernández
13 febrero 2014 21:29 Última actualización 14 febrero 2014 13:13
[El INM señaló que 5 mil 958 niños eran llevados a EU por presuntos traficantes. / Cuartoscuro / Archivo] 

[Reuters] El bono consiste en la entrega de 200 dólares a las madres que tengan un tercer hijo.

Durante 2008, en medio de la tensión generada hacia final del año con la quiebra de Lehman Brothers, conocieron la vida 214 mil 009 nuevos defeños, mientras que en 2013 los nacimientos en la capital llegaron a los 146 mil 862.

En 2009, ya con los primeros síntomas de la recesión económica de la que el mundo apenas está comenzando a recuperarse, se reportó la caída en el nacimiento de capitalinos con 206 mil 261, y desde ahí no ha parado de descender.

Está comprobado que en épocas de crisis la natalidad baja mucho, por ejemplo, en la Segunda Guerra Mundial, tanto en los países europeos como en Estados Unidos la natalidad disminuyó notablemente”, dijo Víctor García Guerrero, Doctor en Estudios de Población del Centro de Estudios Demográficos, Urbanos y Ambientales (CEDUA).



En entrevista con EL FINANCIERO, explicó que en Europa, la natalidad disminuyó en principio, porque no se querían reproducir pues sabían que tener un bebé era un riesgo para toda la familia porque tenían que estar migrando; mientras que en Estados Unidos sucedió que gran parte de la población se fue como soldados a combatir, por lo tanto no había la otra parte de la reproducción.

Para los años de crisis, a finales de los 30 se vio el mismo efecto, “una de las teorías es que justo como se restringe económicamente también impacta en la oportunidad de reproducción, porque al no tener dinero y con trabajos alcanzaba para los hijos que ya se tienen, si se tienen más hijos sería más difícil sobrevivir”, dijo García Guerrero.


Agregó que otro aspecto es que en ciertos sectores económicos, al disminuir los ingresos, disminuye también la cantidad de nutrientes que adquiere la población, por lo que impacta de manera negativa el potencial reproductivo que tiene el ser humano.

En el caso de la crisis de 2008, García Guerrero dijo que otro factor influyente fue la violencia que justo se recrudeció en esos años.
“La mayoría de las muertes son hombres jóvenes, entonces matan a la pareja de una mujer y transcurre cierto tiempo en que ella se anime a estar con otra persona y tener otro hijo o un primer hijo”, señaló.

CON MÁS CALOR... 

A nivel mundial se observa que los meses de mayor natalidad son entre marzo y junio, pues son los meses más propicios para tener un bebé debido al buen clima y otros factores.

“Es una cuestión de instinto, si se quiere ver de una manera muy evolutiva e interiorizada del ser humano, y es que esos son los meses más favorables para tener un hijo porque es cuando hay calor, de alguna manera instintivamente seguimos comportándonos de esa forma primitiva”, dijo Víctor García, del CEDUA.

Explicó que las estadísticas de natalidad en el Distrito Federal, presentan algunas inconsistencias, principalmente por los registros tardíos.

“Hay mucha gente de otras entidades federativas va a tener a sus hijos a la ciudad o a registrarlos, que no es lo mismo, porque justo una de las cosas que tienen las estadísticas de natalidad es que aunque haya nacido un niño, no se registra hasta que es necesario”, dijo.

La Sociedad Mexicana de Demografía (Somede) estima que alrededor del 5 y 10 por ciento de los registros se hacen de manera tardía a nivel nacional.

El experto en demografía comentó que en los últimos años se ha incrementado el fenómeno de embarazos en adolescentes, que se dan entre chicas de 15 a 20 años, “el problema es que justo que a pesar de que existen los métodos anticonceptivos y mucha información al respecto, se ha comprobado que en la primera relación sexual no se utilizan y que es justo en la adolescencia y es cuando existe el mayor potencial y riesgo de concebir manera no deseada”.

Agregó que en otros casos, simplemente se da como efecto de desarrollo de las mujeres, “es decir, no hay muchas expectativas de desarrollo para las mujeres, las niñas ven que no tiene mucho caso prepararse hasta la universidad, además de que en su propio ámbito social, fomentan una sensación de logro con base en un hijo y no por medio de una licenciatura, trabajar, ser autónomas, etcétera”.