Economía

JO no impulsarán a la economía de Brasil

A unos días de que inicie la justa olímpica en Río de Janeiro, economistas estiman que la justa no impulsará la economía brasileña.
Jassiel Valdelamar
01 agosto 2016 21:41 Última actualización 02 agosto 2016 5:0
Juegos Olímpicos. (Agencias)

La inversión en infraestructura mitiga el impacto positivo de los Juegos Olímpicos. (Bloomberg)

Es improbable que los Juegos Olímpicos de Río 2016 den un gran impulso a la economía de Brasil, anticiparon los especialistas de la firma Capital Economics en un reporte liberado ayer.

“Esperamos que la recesión del país desacelere un poco en los próximos trimestres, pero esto no tiene nada que ver con cualquier impulso a la actividad de los Juegos Olímpicos”, indicaron los economistas.

Los preparativos para los juegos de Río han estado lejos de ser ideales, pues la preocupación por el virus Zika ha amenazado con afectar el número de espectadores así como la participación de algunos atletas. Además, el estado de Río de Janeiro ha sido rescatado por el gobierno, y más recientemente, han surgido preocupaciones sobre el alojamiento para los atletas.

Explicaron que hay dos canales principales mediante los cuales Brasil podría recibir un impacto económico positivo. El primero es a través de un aumento del número de turistas, lo que resultaría en un mayor gasto en hoteles, restaurantes y ventas al menudeo en términos más generales. El segundo es un incremento en el gasto en infraestructura en los nuevos servicios de estadios y de transporte.

No obstante, el informe señala que desafortunadamente la evidencia de que los países anfitriones reciben un impulso económico de los Juegos Olímpicos está lejos de ser convincente.

“En los ocho países que han sido sede de los Juegos Olímpicos en los últimos 32 años, en más de la mitad de los casos, el crecimiento medio del PIB durante el trimestre que se realizaron los juegos y un trimestre después fue más débil que antes”, destacaron.

Hay dos razones para esto. En primer lugar, cualquier impulso económico a los países anfitriones es típicamente dominado por otros factores más importantes. Y en segundo lugar, en la medida en que hay un impulso, gran parte de él tiende a aparecer antes en la forma de un mayor gasto en infraestructura, lo que limita cualquier repunte en el crecimiento del PIB durante y después de los Juegos.

Capital Economics reconoció que Brasil es el primer país que recibe los Juegos en una recesión, esto significa que tiene mucha capacidad de reserva que puede ser utilizada para satisfacer una afluencia de la demanda externa.