Economía

Janet Yellen, la más influyente en la lista de Bloomberg

La presidenta de la Reserva Federal de Estados Unidos ocupa el lugar número uno en el ranking de los 50 más influyentes de Bloomberg Markets. Aquí te decimos por qué.
Rich Miller y Christopher Condon
06 octubre 2015 22:13 Última actualización 07 octubre 2015 5:0
Janet Yellen, presidenta de la Fed. (Bloomberg)

Yellen, de 69 años, ha pasado su primer año y medio al frente de la Fed. (Bloomberg)

"Mantén la calma y sigue adelante" es el lema de Janet Yellen. ¿Hay otro más acorde para una presidenta de la Reserva Federal que sobrelleva la abrasadora crítica de todos los frentes, especialmente del Congreso, y que maneja hábilmente un comité de política a veces dividido?

Avanzar con calma es lo que hizo Yellen el 17 de septiembre. En medio de una cacofonía de consejos provenientes de todos los rincones y de señales contradictorias de una sólida recuperación estadounidense y una vacilante economía global, Yellen examinó los datos, sopesó los riesgos, y decidió aplazar el primer aumento de la tasa de interés en nueve años. Pero no por mucho tiempo. El Comité Federal de Mercado Abierto, responsable de fijar las tasas, mantiene la intención de elevarlas a fines de este año, dijo Yellen en una conferencia de prensa después de anunciarse la decisión.

Yellen, de 69 años, ha pasado su primer año y medio al frente de la Fed posicionando a la institución para instrumentar la primera subida en las tasas que acercaría la política monetaria a la normalidad después de un periodo de apoyo extraordinario a una débil economía nacional e internacional. Ella puso fin al programa de compra de bonos de la Fed hace un año y, salvo un tropiezo verbal en su primera conferencia de prensa, sentó las bases para un cambio hacia una postura monetaria más restrictiva. Y en el camino ha ejecutado cambios sutiles, cuidadosamente calibrados, en la forma en que describe las intenciones del banco central.

Los miembros de la Fed parecían convencidos de subir la tasa en septiembre, hasta que el mercado cayó a finales de agosto, castigado por el desplome del mercado bursátil de China, la devaluación súbita del yuan y la creciente preocupación de que el gobierno chino podría estar manipulando los datos de su economía. ¿La reacción de Yellen? Respirar y darse el tiempo de averiguar qué mensaje están enviando los mercados sobre la economía mundial. Pero no abandonar por miedo el plan de un alza de tasas.

"La Fed no debería responder a los altibajos de los mercados", dijo tras la reunión. "Pero cuando hay acontecimientos financieros significativos, es nuestra obligación preguntarnos qué los está causando." Así que el alza esperará un poco más. La Fed tiene reuniones en octubre y diciembre, y en una de ellas se discutirá el aumento.

Yellen, quien ya figura en los libros de historia como la primera mujer al frente de la centenaria Reserva Federal, tiene el privilegio y la responsabilidad de dirigir la institución en un momento en que juega un papel sin precedentes en la economía global. Durante la crisis financiera, la Fed rescató a los prestamistas, apuntaló los fondos del mercado de dinero e inyectó billones de dólares en el sistema bancario. Casi regaló dinero manteniendo las tasas de interés a corto plazo cercanas a cero.

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La estafeta cambia de manos 

Janet Yellen, el presidente Barack Obama y Ben Bernanke, al momento del anuncio del recambio en la Fed. (Bloomberg)

Janet Yellen, presidenta de la Fed. (Bloomberg)


Es poco probable que Yellen libre a la Fed de la política monetaria más flexible implementada hasta la fecha sin que algo salga mal, sea que se hundan las acciones, la inflación se descontrole, se presente la deflación u otra recesión. Lo que más le preocupa son los intentos de los legisladores por imponerle nuevas restricciones a la Reserva con el argumento de que se extralimitó durante la crisis financiera y está siendo imprudente hoy con su política de dinero fácil.

Yellen, una mujer pequeña, de pelo cano y apariencia de afable abuela, tendrá que ser implacable al momento de subir las tasas, incluso mientras persisten los riesgos para la economía. A primera vista, parece paradójico que le toque jugar este papel, es conocida por ser una “paloma” que favorece una política de dinero fácil para impulsar el empleo, colocándose en el extremo opuesto de los “halcones” que favorecen mayores tasas de interés y vigilan de cerca la inflación.

El camino a la cima
- El largo camino de Yellen a la cima de la Fed comenzó en Bay Ridge, Brooklyn, un barrio de clase trabajadora.

- Fue una estudiante estelar en la preparatoria Fort Hamilton High School, y tras graduarse de Pembroke obtuvo un doctorado en economía en la Universidad de Yale en 1971.

- Allí estudió con James Tobin, figura destacada en la economía y firme defensor de la intervención gubernamental.

- Tobin, quien recibió el Premio Nobel en 1981, se convirtió en el mentor más importante de Yellen.

En muchos sentidos, Yellen se preparó durante toda su carrera para presidir la Fed. Desde 1977 ocupó distintos puestos: como economista en Washington, como gobernadora, como presidente de la Fed de San Francisco, y luego como vicepresidente bajo Ben Bernanke. Presidió además el Consejo de Asesores Económicos del presidente Bill Clinton en los años noventa. Asumió el máximo cargo de la Fed en febrero de 2014.

Ella tenía más experiencia en la Fed que cualquier otro presidente anterior

Ben Bernanke

Por ahora, el mensaje principal que Yellen y sus colegas han tratado de comunicar es que los aumentos de las tasas, una vez que comiencen, serán graduales. Describen este proceso como la "normalización" de la política monetaria. Pero esa aséptica frase disimula las dificultades y los peligros que se avecinan.

La Fed quiere girar hacia una política restrictiva mientras gran parte del resto del mundo aplica una política de relajación monetaria. Los bancos centrales de la zona euro, Japón y China están tratando de impulsar sus economías con inyecciones de dinero. Eso complica las decisiones de la Fed porque el dólar se aprecia, lo que a su vez puede presionar aún más a la baja la inflación en Estados Unidos.

Yellen, sin embargo, parece decidida a seguir adelante. En la conferencia de prensa del 17 de septiembre un periodista le preguntó si le preocupaba que la Fed no pudiera escapar de las tasas cercanas a cero. Después de todo, la subida de tasas proyectada para septiembre se había frustrado por los acontecimientos mundiales, dijo el reportero.

¿Qué pasa si se dan más sorpresas? Yellen rechazó la idea. "Esa no es la forma en la que vemos el panorama", dijo. Así pues, el alza llegará pronto. Acaso la mejor pregunta tenga que partir de ese hecho, cómo resultará la próxima era en la política de la Fed.