Economía

IP sentencia que la desigualdad entre estados es el lastre del crecimiento económico

El dirigente del CCE subrayó que para que México crezca al ritmo que se necesita y lo haga de manera sostenida, es indispensable que se emparejen los niveles de dinamismo y de desarrollo entre las diferentes regiones y las 32 entidades federativas.
Isabel Becerril
22 junio 2015 12:41 Última actualización 22 junio 2015 12:43
industria química

Industria química (Cortesía Alpek)

CIUDAD DE MÉXICO.- México a nivel macro y estatal, en lo general ha fracasado en el objetivo de articular una estrategia y políticas de desarrollo regional sólidas; “esta es una de las grandes asignaturas pendientes del país y reto fundamental en la implementación de las reformas estructurales”, advirtió Gerardo Gutiérrez Candiani.

En su mensaje semanal, el presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) alertó que la dinámica del desequilibro regional que se presenta en el país “es lo que no nos permite desarrollarnos con contundencia ni tener mayores niveles de crecimiento”.

Ante esa situación, dijo que deben construirse, con sentido de oportunidad, acuerdos macro de política industrial y desarrollo regional. Asimismo es indispensable contar con una política de fomento sólida y compartida, para maximizar el alcance de las reformas estructurales.

En otro aspecto que debe trabajarse, expresó, es en la conformación de consorcios de empresas regionales, en especial pequeñas y medianas empresas locales que puedan integrarse a los contratos y crecer con la reforma energética, es una oportunidad irrepetible, que puede tener un impacto decisivo en 12 estados.

Anotó que el sector privado observa también como una gran opción para reducir las brechas económicas y fuente de crecimiento para todos, el conjunto de proyectos que se están configurando para la zona Sur-Sureste del país, “el desarrollo de esta región, la de mayores rezagos, debe tener un carácter de prioridad nacional”.

El dirigente del CCE subrayó que para que México crezca al ritmo que se necesita y que lo haga de manera sostenible, es indispensable que se emparejen los niveles de dinamismo y de desarrollo entre las diferentes regiones y las 32 entidades federativas, que hoy presentan contrastes dramáticos en ambos aspectos.

Refirió que en el país hay cinco estados que, por años, han logrado crecer a una tasa anual promedio superior a 4 por ciento, más del doble del promedio nacional; es decir, ya en el rango objetivo que requerimos alcanzar como país para afrontar los retos que tenemos en temas como empleo, pobreza y demografía.

Puntualizó que si en la última década la nación hubiera avanzado al ritmo de estos estados punteros en la materia, como Querétaro o Quintana Roo, el Producto Interno Bruto per cápita anual superaría ya los 18 mil dólares, casi 80 por ciento por encima del que se tiene en la actualidad.

Sin embargo, 70 por ciento de las entidades crece a niveles insuficientes o presenta rasgos de relativo estancamiento, o inclusive de retroceso, agregó.

Gutiérrez Candiani destacó que existen estados, como Aguascalientes, que llegan a superar el crecimiento de China; no obstante, preocupa que lejos de que se estén paliando las brechas y los rezagos, tienden a aumentar la divergencia entre los estados con más dinamismo y los de peor desempeño.