Economía

IP rechaza incrementos salariales por decreto

Gerardo Gutiérrez Candini, presidente del Consejo Coordinador Empresarial, señaló que los aumentos por decreto acabarían siendo regresivos para los sectores más vulnerables.
Redacción
04 agosto 2014 11:13 Última actualización 04 agosto 2014 15:15
Candiani

(Cuartoscuro)

CIUDAD DE MÉXICO.- El sector privado quiere que aumenten los ingresos de los trabajadores, pero no reviviendo medidas populistas, como los incrementos por decreto, porque esto pondría en riesgo fuentes de trabajo formales y que acabarían siendo regresivas para los sectores más vulnerables.

En su mensaje semanal, Gerardo Gutiérrez Candini, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), señaló que en el país primero se necesita pasar de un círculo de mercado interno débil y bajos ingresos en una parte sustancial de la población, a uno en que ambos factores se impulsen mutuamente al alza, pero esto sólo puede darse a partir de fundamentos sólidos y no por decreto.

Anotó que lo peor que podría hacerse en el país es regresar a políticas como las que se implementaron durante el sexenio 1976-1982, cuando se decretaron aumentos del 10, 20 y 30 por ciento en un año, junto con otras acciones de alquimia económica, que pretendían esquivar la lógica de los mercados y que con esto sólo se logró un crecimiento efímero, que a la postre derivó en crisis y dolorosos ajustes para afrontarlas.


En todo ello está detrás de la pérdida del poder adquisitivo de más del 76 por ciento que sufrieron los salarios mínimos de 1976 a principios de los años 2000, cuando se marcó un punto de inflexión para ese deterioro, indicó

Expuso que es la estabilidad económica y la responsabilidad en las negociaciones tripartitas lo que ha permitido que el salario mínimo real haya empezado a recuperarse, aunque de forma incipiente e insuficiente; y destacó que del periodo 2000 a 2013, el poder adquisitivo de los salarios registró un crecimiento promedio anual de a 0.09 por ciento, mientras en que en países como Corea del Sur fue de 5.3 por ciento.

El dirigente de la cúpula empresarial dijo que está de acuerdo en que debe desvincularse el salario mínimo de las demás legislaciones, pero para ello, como país, primero hay que realizar estudio integral, para luego determinar otras unidades de cuenta o indicadores para cada materia o concepto.

De igual forma, señaló que si bien tiene la convicción de que la política de fijación de salarios mínimos, que se lleva a cabo a través de una Comisión Nacional, cuyo consejo deriva de procesos de votación en los sectores obrero y patronal, ha favorecido la estabilidad económica y laboral del país, y debe seguir haciéndolo, también es cierto que la fijación de los salarios mínimos se ha complicado, porque desde su inicio se han utilizado como indicador económico, unidad de medida o referencia en más de 300 leyes, reglamentos, circulares, disposiciones de carácter federal, y muchas otras de carácter estatal.

Las variaciones en los mínimos son referencia para negociaciones de contratos colectivos e individuales en todo el país, pero también impactan, por ejemplo, la cotización de los patrones al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), pagos de primas de antigüedad, determinación de pensiones del Estado, recursos que se dan los partidos políticos, multas y sanciones y cuotas al Infonavit.