Economía

IP presenta panorama 'letal' de no privatizar sector energético

10 febrero 2014 4:9 Última actualización 08 octubre 2013 19:52

[Pérdida de producción de Pemex y aumento de importaciones, entre las desventajas, exponen dirigentes empresariales / Cuartoscuro]


 
Sergio Meana
 
Pérdida en la producción de Petróleos Mexicanos (Pemex), crecimiento de las importaciones de gasolinas,  costos crecientes en refinación, pérdida en generación de empleos y menor Inversión Extranjera Directa (IED) son las desventajas que tiene México por tener un sector energético cerrado a la inversión privadacoincidieron los representantes de las cúpulas empresariales del país.

 
 
En los Foros sobre Iniciativa Energética en el Senado de la Repúblicaexplicaron que serían factores que podrían acrecentarse si no se permite la inversión privada.
 
 
Javier Arrigunaga, presidente de la Asociación de Bancos de México indicó que del total de la IED, 27 por ciento se dedica al sector energético, lo cual no está permitido en México, pero si estuviera los empleos aumentarían también.
 
 
Además, el director general de Banamex aseguró una mejora en la calificación crediticia del país y que los empleos petroleros serían de mucho mayor calidad pues en Noruega los petroleros ganan 4.1 veces más y en Estados Unidos 2.8 veces más.
 
 
Luis Pazos, actual director del Centro de Investigación sobre la Libre Empresa (CISLE), enfatizó que no existe una pérdida de soberanía por abrir el sector pero sí por cada vez importar más petrolíferos.
 
 
"No sería en 20 años cuando tengamos más importaciones que exportaciones, ¿a poco esto es una ganancia en la soberanía?", cuestionó el ex director de la Condusef y Banobras.
 
 
Gerardo Gutiérrez Candiani, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), por ejemplo indicó que ya hoy se importan 75 por ciento de los insumos necesarios para la petroquímica por lo que si el País sigue cerrado  las consecuencias serían letales.
 
 
"La reforma energética es de seguridad nacional, debido a factores tangibles, las consecuencias de no aprobarlas o incluso de quedarnos cortos en la reforma son mortales: pérdida de competitivad, inversiones productivas a la baja, caída de empleos, desabasto para la planta productiva del País y caída de la renta petrolera ", enlistó.