Economía

Inversión en agricultura puede ser negocio de alto rendimiento: IICA

Víctor M. Villalobos, Director General del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) afirmó que para que la agricultura se vuelva más productiva, tiene que apostar por la innovación tecnológica, la institucional y la social.
Héctor Chávez
12 junio 2014 20:41 Última actualización 12 junio 2014 20:41
campo de maíz

El campo debe apostar a la innovación y competitividad. (Bloomberg)

CIUDAD DE MÉXICO.- La inversión en agricultura, sobre todo en innovación, puede ser un negocio de alta rentabilidad económica, social y ambiental, de acuerdo con el Director General del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), Víctor M. Villalobos.

Ante empresarios y líderes políticos dijo que el hemisferio tiene el potencial para ser una solución al problema de la alimentación global, pero su sector agroalimentario urge de grandes transformaciones para lograrlo.

El IICA, como organismo del Sistema Interamericano especializado en agricultura, fue invitado a Foro Económico Internacional de las Américas que se realiza en Montreal, Canadá, para exponer por qué la innovación es fundamental para el sector y cuáles son los actores clave que pueden potenciarla. “Requerimos innovar, es decir, hacer las cosas de manera diferente y mejor”.

Consideró que existen tres tipos de innovación que tienen mayores impactos para que la agricultura sea más productiva, competitiva y sustentable, estas son la tecnológica, la institucional y la social.

Recordó que la agricultura debe aumentar su productividad en al menos 70 por ciento para satisfacer las necesidades de los 9 mil millones de habitantes que tendría el planeta en el 2050. Además de alimentos, el sector agrícola está llamado a producir materia prima para otras industrias.

Sin embargo, subrayó, en las Américas el crecimiento de la producción agrícola está limitado por las brechas de productividad entre los países, el área disponible para nuevos cultivos, la competencia por el agua con otros sectores, los efectos de la variabilidad climática y la volatilidad y el aumento de los precios de los servicios y los insumos necesarios para producir.

Por ello, para impulsar procesos de cambio hay que tener una visión integral y de carácter estratégico, que de manera práctica debería traducirse en la construcción de políticas nacionales de innovación.
“La innovación es el motor que nos permitirá construir un futuro mejor para la agricultura y para la seguridad alimentaria; y la inversión en su combustible”, concluyó.