Economía

Inflación subyacente de zona euro se desacelera y presiona al BCE

La inflación general de la zona euro se mantuvo estable en 0.2 por ciento, incumpliendo expectativas de un alza a 0.3 por ciento, y aún lejos de la meta oficial, lo que incrementa la presión para el BCE cuyas últimas medidas no han convencido a los inversores.
Reuters
05 enero 2016 8:46 Última actualización 05 enero 2016 9:2
[La baja inflación que se registra en la eurozona llevó al banco a no anunciar cambios en su política monetaria./Bloomberg]

[La baja inflación que se registra en la eurozona llevó al banco a no anunciar cambios en su política monetaria./Bloomberg]

BRUSELAS/FRÁNCFORT.- La inflación subyacente de la zona euro se desaceleró por segundo mes consecutivo en diciembre de 2015, un problema para el Banco Central Europeo, que ha impreso cientos de miles de millones de euros para reactivar el repunte de los precios, pero no ha logrado su cometido.

La inflación ha incumplido la meta del BCE por casi tres años e incluso medidas radicales, incluyendo compras de activos por 1.5 billones de euros, demorarán años, en el mejor de los casos, para llevar el crecimiento de precios de vuelta a un 2.0 por ciento, amenazando la credibilidad de la entidad.

La inflación general, que es la que sigue el BCE, se mantuvo estable en 0.2 por ciento, incumpliendo expectativas de un alza a 0.3 por ciento, y aún lejos de la meta del banco, dijo la oficina europea de estadísticas Eurostat.

En tanto, la inflación subyacente, observada de cerca por actores de línea dura, como el Bundesbank de Alemania, se desaceleró a 0.8 por ciento desde 0.9 por ciento en noviembre y un 1.0 por ciento en octubre.

Los que se oponen al alivio monetario se basaban en lecturas relativamente fuertes de inflación subyacente, que excluye a los volátiles precios de la energía y los alimentos, para argumentar que la debilidad del alza de precios se debía mayormente a un efecto de una gran caída de los costos del petróleo.

Pero incluso el dato subyacente comenzó a desacelerarse, lo que indica que los precios bajos de la energía están comenzando a influir muy rápidamente en los de bienes y servicios.