Economía

Inflación en la zona euro se ralentizó en septiembre como era previsto

Eurostat dijo que la inflación en los 18 países que comparten el euro fue de un 0.3 por ciento en septiembre frente al mismo mes del año anterior, ralentizándose desde el 0.4 por ciento en julio y agosto. El dato de septiembre estuvo en línea con las expectativas del mercado, según una encuesta.
Reuters
30 septiembre 2014 7:20 Última actualización 30 septiembre 2014 7:28
 [Bloomberg]  Las perspectivas para el crecimiento de la zona euro comienzan a estabilizarse.

[Bloomberg]  Las perspectivas para el crecimiento de la zona euro comienzan a estabilizarse.

BRUSELAS.- La inflación en la zona euro se desaceleró en septiembre, como estaba previsto, debido a la caída en los precios de la comida no procesada y la energía, según una primera estimación de la oficina de estadísticas de la Unión Europea publicada el martes.

Eurostat dijo que la inflación en los 18 países que comparten el euro fue de un 0.3 por ciento en septiembre frente al mismo mes del año anterior, ralentizándose desde el 0.4 por ciento en julio y agosto. El dato de septiembre estuvo en línea con las expectativas del mercado, según una encuesta.

Los precios de la comida no procesada cedieron un 0.9 por ciento interanual en septiembre y los de la energía bajaron un 2.4 por ciento.


Lo que el Banco Central Europeo denomina inflación subyacente -que elimina esos dos componentes volátiles- se situó en un 0.7 por ciento interanual, ralentizándose desde un 0.9 por ciento en agosto.

El BCE quiere mantener la inflación por debajo del 2 por ciento pero cerca de esa cifra a medio plazo y el bajo crecimiento de los precios pone de relieve las dificultades del banco a la hora de lograr su objetivo.

Para acelerar el alza de precios, el BCE redujo el costo de los préstamos casi a cero, al tiempo que prometió más créditos baratos a los bancos y comprar deuda securitizada.

El presidente del BCE, Mario Draghi, ha hecho énfasis en que se podría hacer incluso más.

Pero adentrarse en un alivio cuantitativo a toda máquina, añadiendo bonos gubernamentales a la lista de la compra del BCE, sería políticamente difícil por la férrea oposición de Alemania.

Se prevé que Draghi dé más detalles de los planes del BCE para comprar deuda securitizada cuando el consejo de gobierno del banco se reúna en Nápoles el jueves.

Mientras, Draghi trató de pasar la pelota a los gobiernos, diciendo que el banco central por sí mismo no puede dar la vuelta a la economía del bloque y que los países tienen que hacer reformas económicas.

El trabajo del BCE podría facilitarlo un euro debilitado, que ha caído por debajo de sus mínimos de 2013 y acumula un descenso de casi un 9 por ciento desde el máximo contra el dólar registrado en mayo.