Economía

Industria de la fundición, estancada; se prepara para retomar el camino del crecimiento: SMF

10 febrero 2014 4:13 Última actualización 03 octubre 2013 5:2

[El Bajío, zona neurálgica para el desarrollo de la actividad en los próximos años / Bloomberg]


  
Perla Oropeza
 
Luego de recuperar lo perdido por la crisis de 2009, e incluso lograr en 2012 un crecimiento de 5.1 por ciento con respecto a la producción de 2008, la industria de la fundición tiene todas sus expectativas puestas en las nuevas inversiones del sector automotor que están llegando a México, así como en los planes que se tienen para las actividades ferroviaria y minera.
 
 
Bruno Jaramillo Pavón, director ejecutivo de la Sociedad Mexicana de Fundidores (SMF),  señala que este año la industria fundidora se ha estancado, pues en el primer semestre apenas logró un crecimiento de 0.3 por ciento, “casi nada” y al cierre de 2013 podría estarse registrando un retroceso de 1 por ciento.
 
 
La industria de la fundición está conformada por más de 850 empresas en México que dependen entre 75 y 80 por ciento del sector automotriz. Las inversiones automotrices en el Bajío convertirán a esta zona en el centro neurálgico de la actividad durante los próximos años. El problema es que para enfrentar el crecimiento que se avecina no se cuenta con la suficiente mano de obra especializada.
 
 
Jaramillo Pavón habla en entrevista con El Financiero Bajío, a sólo unos días del XIV Simposio y Exposición Nacional de la Industria Fundidora que se llevará a cabo en Juriquilla, Querétaro, donde se espera reunir a más de 500 empresas de la cadena productiva.
 
 
--¿Cómo llega la industria fundidora a este simposio?
 
 
--Después del 2009, uno de los peores años para el sector en que tuvimos una caída de 40 por ciento, dicen por ahí que lo que no te mata te hace más fuerte y afortunadamente la industria de la fundición creció en 2012 el 5.1 por ciento respecto a 2008. Fue de las pocas industrias en el mundo que tuvo un crecimiento de esa índole.
 
 
--Cuál es la expectativa para este año, ¿no les afecta la desaceleración?
 
 
-- Sí, con respecto al año pasado, en el primer semestre de 2013 se tuvo un crecimiento de sólo 0.3 por ciento, casi nada. Por lo menos no decrecimos, no hubo decremento, se mantuvo. Es un año muy complicado, traemos la inercia del 2012, porque en 2013 han estado detenidas muchas inversiones de empresas y las tendencias están marcando que se está estancando el crecimiento.
 
 
En el segundo semestre creo que esto se va a bajar para que se estabilice a finales de 2013, yo creo que esto va a quedar prácticamente igual, quizá con tendencia a la baja, de 1 por ciento.
“Aun así la industria se mantiene optimista, porque según los datos que hemos manejado con entidades gubernamentales como la Secretaría de Economía, ha habido mucha inversión en México y hay proyectada más para los próximos cinco años. En los próximos dos a tres años podría crecer hasta cien por ciento.
 
 
“Además la demanda de fundición sí ha crecido bastante porque nos ha rebotado a nosotros el decrecimiento de la actividad en China. En los últimos dos a tres años lo que está dejando China lo estamos tomando nosotros y las inversiones de la industria metalúrgica han llegado a México.”
 
 
--¿Qué volumen maneja la industria en este momento?
 
 
En 2012 tenemos registradas un millón 920 mil 875 toneladas métricas de todos los metales. Pero gracias a que entre el 75 y el 80 por ciento de la industria de la fundición va directamente al sector automotriz, se espera que tenga un avance directamente proporcional al que se registre en este último. En un carro el 40 por ciento del motor es fundición que se está realizando en México.
 
 
--¿Con la llegada de Mazda y Honda al Bajío ustedes están entusiastas?, ¿creen que puedan insertarse en la proveeduría?
 
 
--Más que entusiasmo yo diría compromiso, porque es mucho compromiso cuando llegan estas empresas porque requieren obviamente especificaciones técnicas más avanzadas y México ha carecido mucho de la educación y el áreas de capacitación técnica. Actualmente tenemos un déficit de mano de obra que se debe a los deficientes programa  de estudio que tienen las universidades en México.
 
 
Antes teníamos más tela de donde cortar. Han cerrado ya algunos centros, han quitado carreras de técnicos en fundición, porque creo que la vinculación con las industrias no fue bien desarrollada.
 
 
Ahora que se avizora un crecimiento para los próximos años es una segunda oportunidad para que aquellos que tenían programas especializados en fundición vuelvan a meter esta carrera porque es de las que más demanda va a tener en los próximos años y no nada más es el sector automotriz, sino también en un porcentaje del ferroviario, energías, petróleo, mineras, agrícola.
 
 
“Ahora, de cada diez empresas que buscan ingenieros o técnicos de fundación, sólo cuatro los encuentra. Para poder abastecer a la industria se requeriría la formación de mil 500 a dos mil técnicos cada año. Actualmente gran parte de los recursos humanos son empíricos, se han ido formando a través de la experiencia, pero obviamente falta mucha tecnología, faltan ahí el apoyo gubernamental”.