Economía

Incompleta, la propuesta para la Seguridad Social Universal

10 febrero 2014 4:16 Última actualización 10 septiembre 2013 5:55

[Especialistas consideran que falta unificar los servicios de salud y política de empleo activa / Cuartoscuro]


 
Zenyazen Flores
 
 
La iniciativa del presidente Enrique Peña Nieto para constituir el Sistema de Seguridad Social Universal está incompleta porque falta la unificación de las instituciones que brindan los servicios de salud y una política de empleo activa, incluso, la propuesta podría ser limitada si falla la estrategia de formalización que pretende aumentar la recaudación.
 
 
Especialistas señalan que con esa propuesta el sistema de seguridad social continuaría fragmentado y el acceso a los diferentes beneficios del esquema mantendría la desigualdad, además se insiste en fomentar la formalidad con algún tipo de subsidio o “rebaja” a las empresas, cuando esa fórmula ya ha sido explorada.
 
 
Uno de los ejes de la reforma social y hacendaria consiste en reducir las barreras que personas y empresas enfrentan para formalizarse, razón por la que plantean facilidades administrativas temporales a los patrones incluidos en el régimen del Impuesto Sobre la Renta (ISR), así como algunas reducciones en las contribuciones de seguridad social para quienes están en la informalidad.
 
Los riesgos
 
Alberto García, asesor de la Comisión de Seguridad Social de la Cámara de Diputados, comenta que tanto el Programa del Primer Empleo, como diversas reformas a la Ley del ISR que se han hecho en el pasado reciente para impulsar la formalidad, pusieron el incentivo en estímulos fiscales que no rindieron resultados en términos de formalización y creación de empleos.
 
 
“Ahora el incentivo está en que sería más fácil y barata la afiliación y formalización. El punto es que esto podría llegar al otro extremo de que no ayude a resolver los problemas de recaudación y de financiamiento del Seguro Social por los posibles descuentos en la afiliación”, expone.
 
 
Eduardo Rodríguez Oreggia, director de Doctorado en Políticas Públicas de la Escuela de Graduados en Administración Pública (EGAP) del Tecnológico de Monterrey, campus Estado de México, señala que la mayor parte del trabajo informal está en las micro y pequeñas empresas, cuya preocupación es la de sobrevivir y no la de aumentar sus plantillas laborales o formalizarse.
 
 
En ese contexto, considera que “será complicado” que en un sistema transitorio con un subsidio parcial por unos meses, como lo plantea la reforma a la Ley del Seguro Social (LSS) se fomente la formalización.
 
 
“No hay un incentivo real para que se formalicen y sigue siendo muy caro, debe haber crecimiento y políticas enfocadas a aumentar la productividad de las pequeñas empresas”, subraya.
 
 
García y Oreggia coinciden en que la consolidación del Sistema de Seguridad Social Universal depende del potencial recaudatorio que tenga la reforma hacendaria y el régimen de incorporación al Seguro Social.
 
 
Advierten que de no dar resultados dicha estrategia, la pensión universal y el seguro de desempleo podrían ser limitados.
 
 
Los expertos apuntan que el seguro de desempleo es atinado en cuanto a que sea contributivo; sin embargo, falta la articulación del seguro con políticas más activas de empleo y la creación de una red de los servicios de empleo estatales, a fin de que este no se quede sólo como un apoyo asistencialista.
 
 
De acuerdo con el Pacto por México, la aplicación de la pensión universal se inicia en el primer semestre de 2013 con el cambio del programa “70 y más”, por “65 y más”, para culminar su aplicación en el primer semestre de 2014, mientras que para el seguro de desempleo se prevé que comience a operar en el segundo semestre de 2014.
 


 
 
 
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