Economía

Incentivos a la inversión foránea, limitados
a manufactura: PwC

Aunque existen incentivos fiscales diseñados para atraer inversión extranjera, éstos se enfocan en la industria manufacturera y maquiladora de exportación la producción de cine y teatro y las industrias de agricultura, ganadería y pesca, señala reporte de PwC.
Dainzú Patiño 
17 diciembre 2014 0:26 Última actualización 17 diciembre 2014 5:5
manufactura textil fábrica (Bloomberg)

La manufactura es uno de los sectores que goza de incentivos para atraer inversión extranjera.  (Bloomberg)

CIUDAD DE MÉXICO.- México destaca en el mundo como destino de inversiones, en vista de beneficios como sus tratados de libre comercio; sin embargo, existen aspectos que deben tomar en cuenta los inversionistas antes de destinar capital al país, como el hecho que los estímulos fiscales son restringidos y que el procedimiento para abrir una empresa no es del todo ágil.

La ‘Guía de Información para Hacer Negocios en México’, presentada por PwC, señala consideraciones para los inversionistas extranjeros, que pueden ser observados como áreas de mejora para el gobierno mexicano, como la inexistencia de zonas de libre comercio (libre del pago de impuestos) para que operen las maquiladoras, entre otros aspectos.

El documento precisa que si bien hay algunos incentivos fiscales específicamente diseñados para atraer la inversión extranjera, sobre todo alrededor de la industria manufacturera, éstos se enfocan en tres sectores: los de la industria manufacturera y maquiladora de exportación (empresas Immex), para la producción de proyectos de cine y teatro y para las industrias de agricultura, ganadería y pesca.


Asimismo, PwC señala que la mayoría de los incentivos regionales han sido gradualmente derogados, aunque los gobiernos estatales y municipales pueden autorizar ciertos incentivos o beneficios en su jurisdicción.

OTRAS CONSIDERACIONES

No obstante, el reporte agrega que “el gobierno mexicano cuenta con una política y procedimientos que tienen como objetivo simplificar la creación de una empresa, incluyendo la reducción de los trámites y el tiempo para la emisión de las resoluciones de autorización”.
En materia de impuestos, el sistema fiscal se ha reformado de manera significativa.

A partir de 2014 las empresas son gravadas a tasas de 30 por ciento, y las físicas a 35 por ciento.

En este sentido, Carlos Montemayor, socio líder de Global Human Resources de la firma, explicó que en otros países el promedio del impuesto empresarial es de 25 por ciento, y de 40 a 50 por ciento para personas físicas. También el IVA fuera de México llega a niveles de 18 a 20 por ciento, mientras que en México es de 16 por ciento, señaló.

“Es en esa combinación en la que se tiene que ir pensando ajustar, aunque sí es un hecho que el Ejecutivo ofrece la estabilidad de no hacer cambios, eso no obsta para que haya propuestas de modificación y se presenten en el Congreso, o por otros medios de legislación fiscal”, dijo Montemayor durante la presentación.

El documento indica que el sistema fiscal mexicano es relativamente competitivo respecto a los principales socios comerciales de México y a los países en desarrollo con los que contiende por atraer inversión extranjera directa.

Montemayor detalló que los sectores que más interesan a los inversionistas en el extranjero son el automotor, de energía y telecomunicaciones.

Pero, si bien con las reformas estructurales se abren oportunidades en el campo de la energía, hay algunos rubros en los que se requiere autorización de la Comisión Nacional de Inversiones Extranjeras para aumentar la participación extranjera, señala el documento.

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