Economía

Impuesto verde impactará desde autos hasta aviones

10 febrero 2014 4:20 Última actualización 10 septiembre 2013 5:2

[Busca reducir el consumo de combustibles fósiles / Cuartoscuro]


 
 
Atzayaelh Torres
 
La propuesta de reforma hacendaria incluye la creación de una serie de impuestos a combustibles fósiles con base en su grado de emisión de bióxido de carbono.
 
 
Específicamente las gasolinas pagarían un gravamen de 16.21 centavos de peso por litro, mientras que la turbosina (combustible de los aviones) y el diésel tendrían que pagar 18.71 y 19.17 centavos, respectivamente.
 
 
Esos son solo algunos de los ejemplos que aparecen en la lista que incluye a también al gas natural y al combustóleo, que son los principales combustibles con los que se genera la electricidad en México.
 
 
“Un impuesto como el que se propone ayudará a limpiar el aire de nuestras ciudades, reducirá las enfermedades respiratorias, los gastos en salud pública y, por lo tanto, generará mayor productividad”, justifica la propuesta entregada el domingo pasado el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto a la Cámara de Diputados.
 
 
Explica que sería aplicado a los “fabricantes, productores e importadores” de estos combustibles fósiles, aunque no impide que dicho cobro se traslade al precio al público.
 
 
Actualmente sólo Petróleos Mexicanos (Pemex) tiene la posibilidad legal de importar la mayor parte de los combustibles enlistados, sin embargo, en el caso de gas natural algunos privados ya lo hacen.
 
 
“Lo que tratan de hacer es desincentivar el consumo de gasolina, que es para lo que sirve el impuesto al carbono en el resto del mundo, como dicen los economistas, es una forma de internalizar las externalidades que provocan las emisiones de carbono”, señaló Luis Miguel Labardini, analista de la firma Marcos y Asociados.
 
 
Conforme a la propuesta del gobierno, México se sumaría a la lista de 33 países y 18 gobiernos locales en el mundo que utilizan un sistema de precios para el carbono.
 
 
Detalla que países como Australia, Canadá, Dinamarca, Eslovenia, Gran Bretaña, Holanda, Irlanda, Italia, Noruega y Suecia han aplicado impuestos directos al contenido  de carbono en los combustibles fósiles.