Economía

Golf, el deporte que los millennials están ‘matando’

Parece que a los millennials no les gusta mucho el golf, sector a que firmas como Nike y Adidas le habían apostado importantes cantidades de dinero.
Yuridia Torres
07 agosto 2016 20:40 Última actualización 08 agosto 2016 5:0
Golf.

Golf.

La decisión de Nike Inc. de dejar de vender equipos de golf y una posible declaración de quiebra de la cadena minorista Golfsmith están generando temores de que la popularidad menguante del deporte esté afectando a las compañías que prosperan gracias a él.

Los ‘millennials’, clave para el futuro del deporte, rehúyen este juego caro y con una gran demanda de tiempo a favor de actividades de gratificación más instantánea como Pokemon Go y los atracones de Netflix. Es una mala noticia para empresas como Nike y Adidas AG, que en mayo estaba iniciando, dijo, negociaciones con posibles compradores para el grueso de su unidad de golf, TaylorMade, que genera unos mil millones de dólares en ventas anuales.

“En cualquier deporte, es indispensable la participación de los jóvenes para impulsar el crecimiento a largo plazo”, dijo Brian Yarbrough, analista en Edward Jones & Co. que cubre Nike. “Hace falta un plantel de gente más joven de 20 a 25 años que se dedique a este juego durante 20, 40 años. Eso no se ve en un nivel suficiente”.

El número de golfistas de EU cayó hasta 24.1 millones en 2015 desde un pico de 30.6 millones en 2003 durante el apogeo de la locura Tiger Woods, según la Fundación Nacional de Golf. La caída entre los jóvenes es más perturbadora: la tasa de participación cayó 30 por ciento en los dos últimos decenios. En el Reino Unido, donde se originó el golf moderno, la edad promedio de los jugadores de una vez por semana subió desde 48 en 2009 hasta 63 en 2014.

Woods, que ganó 14 grandes campeonatos, alimentó el interés por el golf a fines de los años 1990 y comienzos de los 2000. Pero la popularidad del deporte menguó cuando suspendió su actividad luego de un accidente frente a su casa de Florida en 2009 que derivó en una admisión de infidelidad matrimonial. Nunca recuperó su dominio.