Economía

Economía global
crecerá 3.4%: BBVA

La inestabilidad de la economía china, la crisis griega y la desaceleración de países emergentes son factores que generarán que la economía mundial crezca sólo 3.4 por ciento este año, de acuerdo a reporte del Grupo Financiero BBVA Bancomer.
Daniel Villegas
05 agosto 2015 23:51 Última actualización 06 agosto 2015 5:5
China

La desaceleración de China es un factor que hará que la actividad económica mundial crezca sólo 3.4 por ciento en 2015. (AP)

CIUDAD DE MÉXICO.- La actividad económica mundial crecerá a un ritmo de 3.4 por ciento anual, una estimación menor al 3.5 que se proyectó en el segundo trimestre, informó el Grupo Financiero BBVA Bancomer.

De acuerdo con datos de su reporte “Situación global”, la baja está ocasionada por una desaceleración en los países emergentes, en la inestabilidad financiera por la que atravesó China, por los impactos de un alza en las tasas de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos y por los efectos que dejó la crisis griega.

No obstante, destacó que las economías desarrolladas mantienen una expectativa favorable pues “en 2015 tendrán su mayor crecimiento desde 2010, apoyadas por los bancos centrales, un menor endeudamiento privado y la moderación en los precios del petróleo”.

Al contrario, la desaceleración de las economías emergentes continuará con su racha de cuatro años, mismos que coinciden con el ajuste del crecimiento chino a la baja, así como la contracción del precio de las materias primas.


En el caso de América Latina, la firma alertó que la actividad industrial de este bloque de países acumula siete trimestres debilitándose, lo que se debe, en parte, a la menor actividad comercial del gigante asiático así como a la pérdida de dinamismo del consumo interno en países relevantes, como Brasil.

De acuerdo con BBVA Bancomer, uno de los eventos recientes más importantes ha sido la formación y el estallido de la burbuja bursátil en China, “dado su potencial impacto sobre el ciclo económico doméstico y el crecimiento global”.

Este hecho podría generar un contagio a la economía global por tres principales canales: En primer término señala que a raíz de este hecho, el deterioro en la confianza del sector privado del país asiático podría lastrar sus decisiones de gasto, intensificando así la desaceleración de la actividad económica, transmitiéndose al mundo a través de un menor comercio e inversión extranjera directa.

De igual forma el que China requiera una menor cantidad de materias primas corta un canal de financiamiento a los países emergentes, al que se podría añadir la próxima alza en la tasa de la Fed, lo que agravaría la situación.

Como tercer canal refiere que la economía china está altamente interconectada en términos financieros con el resto del mundo, tanto como acreedor neto como en sus posiciones en términos de flujos de capital.

De este modo los analistas concluyen que el mayor riesgo para el crecimiento económico mundial “reside en una contracción acusada de su actividad, que se traduzca, además, en un aumento en la aversión al riesgo en países emergentes”