Economía

Fundación Quiera ha invertido 289 millones
de pesos en 22 años de operación

El brazo social de la banca mexicana, Fundación Quiera, ha beneficiado a más de 242 mil personas de forma directa, principalmente a niños y jovenes en situación de calle, informó su presidenta Mónica Santamarina de Robles.
Leticia Hernández Morón
10 marzo 2016 18:54 Última actualización 10 marzo 2016 19:21
Mónica Santamarina de Robles (Cortesía Fundación Quiera)

Mónica Santamarina de Robles, presidenta de Fundación Quiera. (Cortesía Fundación Quiera)

La banca mexicana tiene un brazo social, Fundación Quiera, que en sus 22 años de operación casi alcanza los 242 mil beneficiarios directos entre niños, jóvenes, familiares y colaboradores de Instituciones Amigas de Quiera (IAQs), a través de una inversión que en el mismo periodo supera los 289 millones de pesos, informó Mónica Santamarina de Robles, su presidenta.

“Nuestro objetivo desde hace 22 años ha sido mejorar la calidad de vida de los niños y jóvenes en situación o riesgo de calle, además de contribuir a fortalecer el desarrollo de las organizaciones que apoyan a los menores con esta problemática, las Instituciones Amigas de Quiera.”, señaló la directora en conferencia de prensa en el marco de la 79° Convención Bancaria en Acapulco.

Así, en estas más de dos décadas la organización benefició a 56 instituciones amigas en 16 estados de la República Mexicana, otorgó cofinanciamiento a 624 proyectos en diversas áreas y recientemente publicó el libro “Cuidar a los que Cuidan”, con la temática de la prevención del desgaste emocional y la fatiga, entre quienes se dedican a asistir a otros.

Como parte de la transparencia que distingue a la fundación, en su reporte financiero del 2015 se detalla que el valor económico generado durante 2015 ascendió 25.9 millones de pesos, distribuidos en pro de diversificar las posibilidades que tienen los niños y jóvenes en situación o riesgo de calle para acceder a servicios y apoyos que mejoren su calidad de vida.

El 76.9 por ciento de los recursos captados por la fundación provienen de las donaciones que realizan las instituciones financieras asociadas a la ABM, independientemente de los programas de responsabilidad social que cada una tiene en desarrollo y la segunda fuente más importante de sus ingresos se generó a través de los donativos en los cajeros automáticos, éstos representaron el 12.2 por ciento del total.