Economía

Fortuna de presidente de Ucrania se desvanece a causa de la guerra

El multimillonario Petro Poroshenko disminuyó su fortuna en 30%, hasta unos 720 millones de dólares, debido principalmente a las pérdidas generadas en Roshen Confectionery.
Bloomberg
08 mayo 2015 13:19 Última actualización 08 mayo 2015 13:19
Petro Poroshenko, presidente de Ucrania (Bloomberg/Archivo)

Petro Poroshenko, presidente de Ucrania (Bloomberg/Archivo)

En el Foro Económico Mundial que tuvo lugar en 2013 en el Intercontinental Hotel de Kiev, el multimillonario Petro Poroshenko predijo que un pacto comercial con la Unión Europea haría despegar la economía de Ucrania y enriquecería a su Roshen Confectionery incrementando considerablemente las exportaciones de chocolate destinadas a la UE.

Dieciocho meses más tarde, Poroshenko –actualmente presidente de Ucrania- comprueba que su riqueza fue en la dirección contraria.

Desde que fracasó la propuesta de acuerdo comercial, arrastrando consigo a la economía de Ucrania, su fortuna disminuyó un 30 por ciento, hasta unos 720 millones de dólares, según la Bloomberg Billionaires List. La producción de Roshen, que en 2012 superó las 400.00 toneladas, perdió 25 por ciento en los dos años siguientes a raíz de que sus productos fueron prohibidos en su principal mercado de exportación, Rusia, y su fábrica allí fue confiscada por el gobierno.

Los negocios de Poroshenko “se vieron complicados por su situación oficial y las decisiones que debe tomar como presidente”, dijo Yuriy Yakymenko, analista en el Centro Razumkov de Estudios Económicos y Políticos, un instituto de investigación en Kiev.

Mientras hacía campaña para la presidencia el año pasado, Poroshenko prometió vender Roshen, pero no ha podido encontrar comprador. Ha sido escaso el interés por la empresa, que el presidente valoriza en unos tres mil millones de dólares, según el máximo responsable ejecutivo, Vyacheslav Moskalevsky.

“No hay manera de que la empresa se venda por esa suma en este momento”, dijo Moskalevsky, que es accionista minoritario, en la oficina central de Roshen cerca de los muelles ribereños de Kiev. “Nadie puede vender nada aquí en este momento”.

ECONOMÍA DE GUERRA

Esto se debe en gran medida al estado espantoso de la economía de Ucrania. La guerra contra los separatistas pro-rusos ha dejado más de seis mil 100 muertos, el país está hundido en una profunda recesión y la corrupción, la mala gestión y la burocracia mantienen alejados a los posibles inversores. Un banquero de inversión al tanto del tema dijo que el único interesado en Roshen ha sido Nestlé, que no está dispuesto a pagar más de mil millones de dólares. Nestlé se negó a hacer declaraciones.

“Las conversaciones continúan, pero la demanda aquí no es mala a secas. Es muy mala”, dijo el jefe de Gabinete de Poroshenko, Boris Lozhkin. “Los inversores no quieren venir”.

Poroshenko no es, obviamente, el único multimillonario que ha visto desvanecerse su fortuna. Todos, desde los operarios hasta la clase media y los oligarcas se han visto afectados por la crisis. El hombre más rico de Ucrania, Rinat Akhmetov, dirige su conglomerado del carbón y del acero con la mayoría de sus actividades en zonas controladas por los rebeldes o aledañas. Tiene un patrimonio de siete mil 600 millones de dólares en comparación con 22 mil 400 millones de dólares hace apenas dos años, según Bloomberg Billionaires.

Pero sólo Poroshenko es presidente, y debe tomar decisiones que lesionan su negocio. El gobierno introdujo en marzo un arancel de importación de 10 por ciento sobre los alimentos, que afectó a Roshen dado que muchos de sus ingredientes –sobre todo el cacao- vienen del exterior. Y el banco central ha tratado de estabilizar la hryvnia ordenando a los exportadores que conviertan inmediatamente 75 por ciento de sus ganancias externas a la moneda ucraniana. Esto encareció hacer negocios fuera del país debido a las pérdidas en las transacciones cambiarias.