Economía

Falta definir rumbo al sector financiero de México: reporte

La sobreregulación es una de las debilidades que tiene el sector de servicios financieros de México que genera que sólo cuatro de cada 10 personas que habitan en metrópolis sean usuarios, reveló un estudio de la Universidad del Valle de México.
Leticia Hernández
10 diciembre 2015 22:33 Última actualización 11 diciembre 2015 9:39
tarjetas de crédito

El 64% de los mexicanos manifiesta ser usuario de algún servicio financiero, principalmente con el uso de tarjetas de débito y crédito. (Bloomberg)

La falta de definición de un rumbo estratégico en el sector de servicios financieros de México genera que sólo cuatro de cada 10 mexicanos que viven en las grandes ciudades sean usuarios de éste, desprovechando el potencial que existe, según un estudio realizado por el Centro de Opinión Pública de la Universidad del Valle de México en alianza con Unifimex y el Aspen Institute México.

El reporte revela que si bien el sistema financiero mexicano tiene fortalezas, como sus elevados niveles de capitalización, solvencia, liquidez y un adecuado control de riesgos, tiene debilidades en temas relacionados con la sobreregulación, que eleva los costos para los participantes y dificulta el acceso a nuevos competidores.

Se reconoce que ha faltado definición de un rumbo estratégico en el sector y que falta cobertura, particularmente entre los sectores socioeconómicos más bajos.

La mayoría de los mexicanos, el 64 por ciento, manifiesta ser usuario de algún servicio financiero principalmente con el uso de tarjetas de débito y crédito, cuentas de ahorro y de nómina.

Las razones por las que los usuarios elige una institución no está vinculada necesariamente a la satisfacción del servicio, es más decisión coyuntural sobre el pago de su nómina, cercanía o recomendación personal; sin embargo, una vez elegida la institución, el servicio es un diferencial importante.

De los que ahorran, 42 por ciento lo hace ocasionalmente y 37 por ciento constantemente.

Más de la mitad, 58 por ciento, lo hace en una institución financiera y el resto utiliza mecanismos informales como alcancía o escondite en casa.