Economía

Fabricantes de bolsos reducen su variedad

El mercado de los bolsos y de las carteras ya no inunda como antes los aparadores de las tiendas de lujo, debido a la desaceleración del tráfico en éstas y  que las nuevas generaciones ya no utilizan estos accesorios.
Bloomberg
31 octubre 2016 22:44 Última actualización 01 noviembre 2016 5:0
Bolsos. (Bloomberg)

El sector del lujo está avanzando a ritmo lento. (Bloomberg)

La industria de las carteras, sacudida por la desaceleración del tráfico en las tiendas de departamentos y el abandono de los bolsos por parte de los millennials, tiene un nuevo mantra en esta temporada de las fiestas de fin de año: haz más con menos.

Minoristas de artículos de lujo como Nordstrom Inc., Bloomingdale’s y Barneys New York están presentando una cantidad mucho menor de modelos este año conforme se aproxima la crítica temporada navideña. Y la presión que soporta el sector ha alimentado versiones de que compañías como Coach Inc. y Michael Kors Holdings Ltd. deberían encontrar socios para fusionarse en vez de luchar cada una por su cuenta.

Los minoristas optan cada día más por diferenciarse de sus competidores introduciendo menos líneas, en lugar de inundar a los clientes con demasiadas elecciones, dijo Katie Smith, analista sénior de moda en Edited, una empresa de análisis de datos para el sector de indumentaria.

“Al reducir la cantidad de productos y cuidar de elegir los artículos con inteligencia, se aseguran de vender a precio de lista en vez de hacerlo con descuento”, dijo Smith.

Coach, Michael Kors y Kate Spade & Co. han reducido sus ventas a tiendas de departamentos, en un intento de evitar la multiplicidad de promociones que ha perjudicado el caché de sus marcas. Cuando los minoristas de artículos de lujo empiecen a publicar sus informes de ganancias el martes, la atención se centrará en cuánto éxito han tenido en la tarea de reducir los descuentos y capear la menguante demanda de carteras.

En EU, el sector del lujo ha tenido una mala racha este año, ya que la competencia de las ventas online y un dólar más fuerte han reducido el tráfico en los centros de compras, aunado a las incertidumbres económicas y geopolíticas globales.