Estudiantes universitarios gastan más en diversión que en libros
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Estudiantes universitarios gastan más en diversión que en libros

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Estudiantes universitarios gastan más en diversión que en libros

Los estudiantes de nivel superior destinan la mayoría de sus recursos a alimentos, colegiaturas, hospedaje, servicios y transporte, de acuerdo con un estudio de HSBC.

Jeanette Leyva
20/08/2018
Actualización 20/08/2018 - 18:25
Los gastos de los universitarios en libros son menores que en diversión.

Los estudiantes mexicanos de nivel universitario durante toda la carrera gastan más en diversión que en libros académicos.

De acuerdo con los resultados del quinto estudio “El Valor de la Educación” realizado por HSBC, los jóvenes dicen gastar a lo largo de su educación universitaria de cuatro años un promedio de 252 mil 046 pesos, es decir, unos 63 mil 011 pesos con 50 centavos por año.

Los principales gastos para estos jóvenes se concentran en comida y alimentos, que les representa el 16.6 por ciento de ese total (42 mil 043 pesos); en segundo puesto se ubican las colegiaturas, que acumularían un 15.4 por ciento (39 mil 033 pesos) de los gastos durante una licenciatura.

Mientras que el hospedaje representa el 14.1 por ciento (35 mil 748 pesos) del monto total, el pago de cuentas y servicios completa los principales gastos de los jóvenes, con el 13.4 por ciento (33 mil 979 pesos).

¿Y qué tal la compra de libros? Bueno, este rubro queda algo rezagado en la lista, según el estudio, pues se ubica en noveno puesto, superado por el gasto destinado a transporte, ropa y maquillaje, entretenimiento y comidas formales o informales; el gasto en estas cuatro categorías oscilan los 18 mil pesos, frente a los 8 mil 479 pesos en promedio que se destinan a los libros.

Otros gastos que señalaron los universitarios en el estudio, realizado a nivel mundial, y que en México fue a través de encuestas a 1,001 padres de familia y 100 estudiantes, fueron las vacaciones, el pago de deuda educativa, préstamos y tarjetas, así como los clubes deportivos o gimnasios.

El estudio también señala que los estudiantes de nivel superior pasan en promedio 2.5 horas diarias en redes sociales, mientras que a estudiar en casa le destinan unas 2.9 horas.

Sin embargo, después de la escuela, su principal ocupación es trabajar, pues los estudiantes consultados señalaron que pasan en promedio 4.9 horas diarias en un empleo.

Nueve de cada 10 de los estudiantes trabajan en empleos mientras estudian, y para la mayoría, 65 por ciento es por necesidad financiera. No todos los estudiantes trabajan por dinero extra. Muchos se sumergen en el mundo laboral para mejorar sus posibilidades profesionales”, indicó Mauricio del Pozzo, director de Banca Patrimonial y Servicios a Clientes Privados de HSBC México.

Sin embargo, la mayoría de los padres con un hijo en la universidad preferirían que se concentre en su educación en lugar de trabajar, comentó.

También la falta de planeación de los padres mexicanos hace que el 56 por ciento opte por endeudarse para poder pagar los estudios universitarios de sus hijos.

Esta proporción ha adquirido algún tipo de deuda para ayudar a financiar la educación universitaria de sus hijos, una de las razones principales para pedir un préstamo es la adquisición de tecnología educativa o cubrir la colegiatura de sus hijos.

El resto es cubierto por los estudiantes a través de subsidios (becas), préstamos, apoyo de otros miembros de la familia e ingresos o ahorros propios; 8 por ciento de los padres dice que los abuelos de los hijos contribuyen también a su educación universitaria.

Además, respondieron que realizan sacrificios personales, el 51 por ciento ha tomado menos días libres y un 47 por ciento ha dejado o reducido sus actividades de esparcimiento para lograr financiar la educación de sus hijos, mientras que el 41 por ciento ha tomado horas extras en el trabajo o bien tomado un segundo empleo.

Para pagar los gastos de educación, los encuestados explicaron que destinan sus ingresos diarios, esto en lugar de usar ahorros o pedir un préstamo, sólo el 5 por ciento se financia con ahorros específicos para educación o de una cuenta de inversión.

Para Del Pozzo, la cultura del ahorro es primordial se incremente, ya que el 60 por ciento de los padres con hijos universitarios quisieran haber ahorrado para enfrentar ese costo en una etapa más temprana, y actualmente existen diversos planes de ahorro que pueden garantizar la educación futuro en caso de fallecimiento.