Economía

Estados Unidos se reactiva, pero los emergentes caerán: analistas

La economía de Estados Unidos se recupera y su autoabastecimiento de energía y alimentos, entre otros, reduce la dependencia de sus exportaciones, principalmente de las provenientes de mercados emergentes, cuyas monedas se verán afectadas, según expertos.
Bloomberg
16 mayo 2014 21:25 Última actualización 17 mayo 2014 5:0
[La producción industrial en el bloque de 17 países que comparten el euro subió 1.0 por ciento en agosto. / Bloomberg / Archivo]  

El abastecimiento interno en Estados Unidos de maquinaria, energía y alimentos afectará a los mercados emergentes, estimaron especialistas.  (Foto: Bloomberg)

La menor dependencia de Estados Unidos de productos importados está minando la confianza en las monedas de los mercados emergentes.

El alza de los últimos tres meses de monedas, que van del real brasileño a la lira turca, será difícil de sostener debido a que el creciente autoabastecimiento estadounidense en energía, alimentos, maquinarias, productos químicos y bienes industriales debilita la demanda de importaciones, según Goldman Sachs Group Inc., Morgan Stanley y UBS AG.

De acuerdo con las encuestas de Bloomberg, un total de 20 de las grandes monedas emergentes retrocederán para fin de año.

“La debilidad de las monedas de mercados emergentes sube y baja pero la tendencia de largo plazo podría ser que estas se debiliten” dijo Bhanu Baweja, responsable de estrategia de activos cruzados de mercados emergentes de UBS en Londres.


“Los mercados emergentes se beneficiaron con los desequilibrios mundiales. El reequilibrio mundial es lo que se debe hacer, pero no es maravilloso para los mercados emergentes”.

El porcentaje de exportaciones de los países en desarrollo se está reduciendo en parte porque Estados Unidos depende cada vez más del abastecimiento interno en lo que hace a sus necesidades de energía.

Eso priva de divisas a países como Argentina y Turquía en momentos en que el crecimiento se está desacelerando en algunas economías.
Las exportaciones provenientes de países en desarrollo crecerán 5.1 por ciento este año, o 1.4 veces el ritmo del crecimiento económico mundial, según los cálculos del Fondo Monetario Internacional. El ratio no ha sufrido muchos cambios respecto del año pasado, pero contrasta con un promedio de 3.3 veces en la década que terminó a fin de 2012.

Peor desempeño


El peso argentino encabezará las bajas, cayendo alrededor de un 18 por ciento para fin de año, según la mediana de pronósticos de estrategas que participaron en una encuesta de Bloomberg. El peso de esa nación es la moneda de peor desempeño de entre 24 países emergentes en los últimos tres meses, debilitándose 3 por ciento luego de que las autoridades devaluaron la moneda en enero en tanto escalaba la inflación y caían a pique las reservas.

El real bajará aproximadamente un 8 por ciento, indicó otra encuesta, en momentos en que la presidenta Dilma Rousseff, que aspira a tener un segundo mandato de cuatro años, debe vérselas con una economía que crece al ritmo más lento en una década y una inflación que se acerca al límite superior de 6.5 por ciento de la banda fijada por el banco central.

La moneda brasileña fue la de mejor desempeño desde el 14 de febrero, trepando 7.9 por ciento hasta llegar al nivel más alto en cinco meses el 10 de abril, sostenida por aumentos en las tasas de interés y las versiones de que el banco central tomaría medidas para fortalecerla.

Más del 54 por ciento de las importaciones estadounidenses provinieron de los países en desarrollo en 2013, de acuerdo con los datos que reunió Bloomberg. Estados Unidos fue el cuarto mayor mercado exportador de Argentina después de Brasil, la Unión Europea y China. Estados Unidos recibió el 11 por ciento de las exportaciones totales de Brasil.

Morgan Stanley recomienda vender las monedas de los mercados emergentes y aconsejó a sus clientes en un informe del 12 de mayo permanecer subponderados en el rand sudafricano. UBS, el mayor banco de Suiza, aconseja a sus clientes vender el rand así como el florín húngaro.