Economía

Eslovenia descarta ser el próximo Chipre

12 febrero 2014 5:27 Última actualización 29 marzo 2013 11:13

[Bloomberg] "El problema de los bancos es demasiada deuda en compañías y falta de capital", ministro de finanzas. 


Reuters

Liubliana .- Eslovenia no se convertirá en el próximo miembro de la zona euro en necesitar un rescate financiero ya que puede esperar hasta tener costos de endeudamiento más baratos antes de emitir nueva deuda, dijo el viernes su ministro de Hacienda.
 
Las especulaciones apuntaban a que el nuevo gobierno de centro izquierda acudiera a los mercados financieros en busca de dinero poco después de asumir el 20 de marzo, pero hasta ahora no lo ha hecho porque los costos de endeudamiento de Eslovenia han escalado debido a la crisis en Chipre.
 
Los inversores apuestan que Eslovenia, otra pequeña nación de la zona euro que tiene una población de apenas 2 millones de personas, también necesitará un rescate para mantener a flote sus bancos y economía.
 
La semana pasada Chipre se convirtió en el quinto miembro del bloque monetario en recibir ayuda financiera de Bruselas para sobrevivir a una crisis regional de deuda soberana.
 
Aunque los bancos de Eslovenia también tienen problemas, el sector es más pequeño que el de Chipre y no comparte la exposición a la deuda tóxica de Grecia, y el país no necesita ayuda, dijo el ministro de Hacienda, Uros Cufer.
 
"No necesitaremos ningún rescate este año (...) Yo estoy tranquilo", señaló Cufer.
 
Como muchos otros miembros de la zona euro, Eslovenia está en recesión, con un alto desempleo y un declive en las exportaciones a sus vecinos.
 
"Eslovenia no puede compararse con Chipre, no es un paraiso fiscal. El problema básico de los bancos en Eslovenia es demasiada deuda en compañías y una falta de capital", explicó el ministro.
 
La última vez que emitió un bono fue en octubre del 2012, antes de que el Gobierno conservador colapsara por un escándalo de corrupción en enero y fuera reemplazado este mes por el gabinete de la primera ministra Alenka Bratusek.
 
Analistas esperaban una pronta emisión de deuda, pero los rendimientos han subido. El rendimiento del bono con vencimiento en el 2021 trepó a un 6.0% el viernes, desde el 5.45% de hace una semana.
 
El Fondo Monetario Internacional afirma que Eslovenia tendrá que recaudar al menos 3,000 millones de euros este año para el presupuesto, pago de deuda y la reforma a los bancos. El ex primer ministro Janez Jansa ha dicho que Eslovenia deberá emitir deuda para junio.
 
Pero Cufer dijo que Eslovenia no tiene prisa.
 
"Podemos esperar a que los mercados se tranquilicen, para que los inversores se sientan cómodos (...) y entonces acudir al mercado", explicó el funcionario.
 
Cufer dijo que el Gobierno lanzará un "banco malo" para septiembre, que se haga cargo de parte de los 7,000 millones de euros en deuda incobrable de las tres entidades financieras principales, las cuales tienen una participación principal o mayoritaria del Estado.
 
Los bancos requerirían posteriormente hasta 1,000 millones de euros (1,280 millones de dólares) en inyecciones de capital. El ministro dijo que Eslovenia podría reunir más adelante esa suma con la emisión de un bono, parte del total de 3,000 millones de euros en una emisión de deuda planificada para este año.
 
Junto con los 1,000 millones de euros, los prestamistas canjearán créditos incobrables a cambio de bonos garantizados por el Estado, emitidos por el banco malo, dijo Cufer.
 
La crisis financiera global puso fin en Eslovenia a años de rápido crecimiento y crédito indiscriminado, que incluyó préstamos por 187 millones de euros de un banco a la mayor constructora, SCT, que cayó en bancarrota tras el colapso del sector inmobiliario en el país.
 
Otras compañías locales altamente apalancadas cayeron, dejando a los bancos con préstamos incobrables que en conjunto representan una quinta parte de la economía doméstica.
 
Para equilibrar los costos de la "limpieza" bancaria, el Gobierno avanzaría con la venta de compañías estatales en lugar de implementar el tipo de medidas de austeridad que han profundizado las crisis económicas en Grecia, Portugal, y otros países europeos en problemas.