Economía

Equidad de género laboral, reto para Latam

12 febrero 2014 4:47 Última actualización 06 marzo 2013 16:19

[Bloomberg] OCDE menciona que la desocupación afecta en su mayoría a las mujeres. 


Notimex
 
Entre los retos que aún deben superar las economías de América Latina, se encuentra una mayor equidad en cuanto a salarios entre hombres y mujeres, así como aumentar la oferta de empleo para ellas, según diversas organizaciones.
 
De acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), la situación de desigualdad que aún padecen las mujeres de la región es lamentable, ya que tienen menos activos, menos oportunidad para acceder al crédito, pero una mayor carga global de trabajo.
 
De acuerdo con esta organización, existen 100 hombres por cada 118 mujeres en la región, y a pesar de que la mujer tiene la misma educación que el hombre gana entre 20 o 30% menos que ellos, lo que resulta ser un factor muy grave.
 
En el caso de México, la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) menciona que la desocupación afecta en su mayoría a las mujeres, a pesar de que entre ellas existe un mayor número de graduadas en comparación con los varones.
 
De acuerdo con este organismo, de todos los países que integran la OCDE, México ocupó hasta 2012 el tercer lugar con el mayor porcentaje (24.4%) de personas desocupadas, también conocidos como "ninis", de los cuales la mayoría son mujeres.
 
Tan sólo el porcentaje de mujeres de 19 a 35 años representó 37% del total de desocupados en el país, mientras que las ninis entre 25 a 29 años representaron otro 47%y el resto fueron varones.
 
Ello, abunda la OCDE, quiere decir que factores como el empleo o la familia pueden pesar fuertemente en dicha proporción de jóvenes, a pesar de que las mujeres tienen una mayor tasa de graduación, es decir, que terminan sus estudios superiores.
 
En México, recuerda el organismo, las mujeres que obtienen un diploma universitario representan más del 55%, aunque la transición hacia el mundo laboral, ya sea por cuestiones culturales o de servicios, no se da de manera igualitaria.