Economía

Energética, la madre de todas las reformas, afirma Elizondo

12 febrero 2014 4:24 Última actualización 10 mayo 2013 9:3

[Bloomberg] Hay un falso dilema entre Estado y mercado. 


 
Marcela Ojeda Castilla
 
La madre de todas las reformas, y en donde sin duda se encuentra el mayor potencial de crecimiento económico de México, es la reforma energética, consideró el director del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), Carlos Elizondo Mayer-Serra.
 
Durante su intervención en el Foro de consulta "México Próspero" del Plan Nacional de Desarrollo (PND) 2013-2018, agregó que "reglas absurdas" en el sector energético han impedido al país aprovechar plenamente la revolución tecnológica para explotar la ventaja de estar en la región del mundo donde los precios del gas han caído a niveles históricos.
 
Recordó que en tiempos del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) no se hicieron las reformas para acompañarlo, y el resultado es que no se pudo aprovechar plenamente.
 
"Hoy, mientras que en Estados Unidos se generan cientos de miles de empleos nuevos en el llamado shell gas, en nuestro caso no lo podemos hacer, porque sólo Pemex tiene el derecho constitucional para hacerlo.
 
"Al mismo tiempo, tenemos el mercado con el precio del gas más bajo, pero por riesgos como el de planeación, tenemos que importar una parte de nuestro gas de lugares tan lejanos como Nigeria, a precios muchas veces más altos que el que se encuentra en el mercado de Estados Unidos."
 
Dijo que por eso urge una reforma energética ambiciosa, que obligue a la competencia en todos los sectores, y aclaró que esto no pone en peligro a la empresa pública, ya que la experiencia de Colombia, de Brasil y Noruega muestra que la mejor forma de disciplinarla y fortalecerla es con competencia.
 
Elizondo indicó que en la discusión sobre el desarrollo existe un falso dilema entre Estado y mercado, y apuntó que se necesita más Estado y más mercado, pero un Estado que haga lo que el mercado no puede hacer, y un mercado bien regulado por el Estado, para que no abuse de los consumidores.
 
Destacó que el PND es un ejercicio muy difícil, porque traducir en una guía útil tantas preferencias e ideas que se puedan seguir durante un sexenio, es enormemente complicado.
 
Sin embargo, enfatizó que si se tienen claros estos principios del balance entre Estado y mercado, y se aprovechan las oportunidades que hoy nos dan el mundo y la capacidad política de la nueva administración, "podremos dejar de ser el país eternamente emergente, para transitar a los niveles de desarrollo de los países más ricos".
 
Con información de El Financiero Diario.