Economía

El peso frena caída, dólar cierra en 12.8579

12 febrero 2014 4:30 Última actualización 12 junio 2013 14:41

[Bloomberg] 


 
Esteban Rojas H
 
La calma regreso al mercado cambiario nacional, a pesar de los fuertes altibajos observados todavía en los precios de las acciones en la Bolsa Mexicana de Valores. El peso, en esta ocasión, pudo aprovechar la debilidad del billete verde en mercado internacional de divisas.
 
El dólar con liquidación a 48 horas, cerró el miércoles en 12.8579 unidades a la venta, significando un aumento marginal con respecto a los 12.8532 reportado el martes. En el día, el peso un retrocedió solamente 0.04%, de acuerdo a cifras publicadas por el Banco de México.
 
Durante la jornada el tipo de cambio registró un máximo de 12.8736 y un mínimo de 12.81 pesos.
 
El diferencial entre la compra y la venta fue en esta ocasión de 6.36 centavos,  menor a los 11.94 observados en la jornada anterior.
 
A pesar de la volatilidad de los últimos días, al cierre el tipo de cambio del peso con el dólar ha logrado oscilar alrededor de 12.85 unidades, al recuperar terreno al cierre de las operaciones.
 
El miércoles, la moneda nacional también logró resistir la presión de alza registrada en el rendimiento del bono líder a 10 años del tesoro norteamericano, lo que tiende a restar competitividad a las inversiones en pesos y que ha derivado en un alza en los diferenciales con su similar en México.
 
En el plano internacional, sobresalió la caída del dólar de 0.22% con respecto a una canasta de seis divisas referenciales.
 
Cabe destacar que desde el pasado 20 de febrero a la fecha, el billete verde acumula un retroceso de 3.52%, lo que no es congruente con la expectativa dominante en los mercados de un inicio en el desmantelamiento de los estímulos monetarios por parte de la Reserva Federal. 
 
En lo interno, el pobre desempeño de la economía y la perspectiva de que persistirá en el presente un año una lenta recuperación, han disminuido el brillo de la moneda nacional.
 
Al factor económico, se puede agregar cierto ruido político. El punto de tensión se generaría en caso de que se acepte la propuesta de suspender las actividades que se llevan a cabo dentro del denominado Pacto por México, hasta después de las elecciones de principios de julio.
 
De entrar el Pacto por México en compás de espera, se generaría incertidumbre con respecto a las reformas estructurales como la financiera, y la energética. El ligar las negociaciones a aspectos políticos, incluso, podrían poner en entredicho su viabilidad futura, dependiendo de los resultados de las elecciones.