Economía

El CFO con miras a ocupar la posición del CEO

Desde el IMEF vemos que las organizaciones viven un cambio constante en un entorno cada vez más complejo, lo que hace que las funciones del CFO evolucionen y sus responsabilidades sean más estratégicas.
Por Griselda Rodríguez y Sandoval
Miembro del Comité del CFO del Año IMEF
grodriguez@proezamx.com
20 octubre 2017 11:12 Última actualización 20 octubre 2017 11:12
Siluetas de ejecutivos. Shutterstock

Siluetas de ejecutivos. Shutterstock

Las responsabilidades del Chief Financial Officer (CFO) contemplan implementar las acciones dirigidas por el Chief Executive Officer (CEO), fungir como centinela de los objetivos corporativos y cuidar del bienestar financiero de la empresa.

En el mundo global de hoy, desde el IMEF vemos que las organizaciones viven un cambio constante en un entorno cada vez más complejo, lo que hace que las funciones del CFO evolucionen y sus responsabilidades sean más estratégicas.


El CFO hoy, además de centrarse en la función financiera, buscando incrementar la rentabilidad de la empresa, la capacidad de generar flujo de efectivo, asegurar el crecimiento rentable y sostenido, su nivel de participación de mercado y asegurar la competitividad; necesita comprender qué ocurre en el mercado con el cliente, la operación, el producto, nuevas tecnologías, nuevas regulaciones; debiendo ser capaz de traducir esta información en posibles impactos para el negocio, optimizando así su estrategia financiera.

Esto pone al CFO en una posición natural para ocupar a futuro el asiento del CEO. Para lograrlo, el CFO debe enfocarse en:

1) Comprender en forma óptima los modelos de negocio de los clientes para fomentar su estrategia basada en ello;

2) Aprovechar las nuevas herramientas y tecnologías para agilizar sus funciones y poder tomar decisiones de manera expedita en cualquier lugar;

3) Definir el modelo adecuado para su función financiera, alineando la planeación financiera con la operativa, empleando en su caso servicios compartidos o tercerizados, impulsando la innovación, enfocándose en el “core business” del negocio, buscando elementos diferenciadores de su competencia para potenciarlos e incrementar su competitividad;

4) Invertir en el desarrollo de talento, estableciendo programas para su desarrollo en áreas de capacitación, liderazgo, plan de vida y empoderamiento, y ubicar a estos profesionales dentro y fuera de la función financiera, en áreas operativas y en zonas geográficas diferentes, ya que la experiencia global es muy útil para entender mejor los objetivos de negocio.

En el IMEF consideramos que los CFOs que se involucren globalmente en todos los aspectos de la organización añadirán más valor a la empresa y serán líderes más fuertes personal y profesionalmente, sumando habilidades sociales y de comunicación, lo que podrá llevarlos a convertirse en los CEOs de sus organizaciones.

Los CFOs enfrentan un gran reto: poseen mucha información que los hace poderosos y eventuales candidatos a la silla del CEO, pero dependerá de ellos mismos lograrlo, de su experiencia, conocimientos, liderazgo, enfoque, visión y habilidades interpersonales.