Economía

Dólar y crudo, críticos para 2016: BlackRock

BlackRock prevé que los precios de las materias primas tendrán mayor presión por el aumento en la cotización del dólar y señaló que la baja en los precios del crudo ha contagiado las expectativas inflacionarias de largo plazo con riesgo a la baja.
Thamara Martínez
16 diciembre 2015 16:56 Última actualización 16 diciembre 2015 16:56
Las remesas, el lado positivo en el alza del dólar

Alzas cada vez más significativas en la cotización del dólar habrán de intensificar la presión sobre los commodities, estimó BlackRock. (Bloomberg)

Las consecuencias de la trayectoria del dólar estadounidense y así como la de los precios del petróleo, traerán efectos críticos para 2016, así lo prevé el BlackRock Investment Institute (BII).

Alzas cada vez más significativas en la cotización del dólar habrán de intensificar la presión sobre los precios de las materias primas en los mercados internacionales, al tiempo que este impulso se extenderá hacia las monedas de economías emergentes y hacia los ingresos de la economía estadounidense. Lo anterior deriva de una reducción que percibirían sus exportaciones al hacerse menos competitivas.

Asimismo, la baja en los precios del crudo ha contagiado las expectativas inflacionarias de largo plazo con riesgo a la baja, lo que podría motivar a algunos bancos centrales a acelerar sus políticas monetarias.

Empero, Claudia Morales, del equipo de estrategias de inversión de BII destacó en el marco de la presentación de la conferencia “Ciclos Fuera de Sincronía” que si bien se ha observado un efecto en la economía mexicana por el efecto del petróleo, este efecto fue mucho menor por cómo el país utilizó políticas de manejo de precios. Por tanto el efecto de precios y más bien en la parte pública en términos de recaudación fue mucho menor que lo que sintieron también las otras economías.

“México no está dentro de todas las economías emergentes latinoamericanas sintiendo el mismo efecto, pero sí creemos que obviamente hay un efecto negativo en las economías, en las que claramente todas las inversiones en el sector de energía se han desfasado en el tiempo también, es por eso que nosotros también esperábamos una gran cantidad de inversiones entrando a México”, precisó Morales.

En ese sentido, Ewen Cameron Watt, estratega en jefe global de inversiones del BII advirtió que el panorama se hace cada vez más retador debido a ciertas tendencias de largo plazo, como lo son el envejecimiento de la poblaciones, así como las cargas de deuda, aunado a que los cambios tecnológicos se intersectan con los ciclos de corto plazo, “lo cual quiere decir que las altas tasas de crecimiento del pasado podrían no regresar”, dijo.

No obstante, la buena noticia es que vemos una recuperación moderada para el crecimiento global y un renovado enfoque de los inversionistas en los fundamentales.