Economía

Dilma busca por segunda vez atraer inversionistas de EU a Brasil

En su visita a Estados Unidos, Dilma Rousseff, en un nuevo intento por atraer 64 mil millones de dólares para infraestructura, enfatizó la transparencia que ofrece su país en las licitaciones de los contratos para operar carreteras, ferrocarriles y aeropuertos.
Reuters
29 junio 2015 20:55 Última actualización 29 junio 2015 20:56
Dilma

Dilma Rousseff viajó a Estados Unidos en compañía de diversos funcionarios. (Bloomberg)

NUEVA YORK.- Hace casi dos años Brasil buscó la ayuda de inversionistas de Estados Unidos para financiar sus puertos, ferrocarriles, carreteras y aeropuertos.

Sin embargo, finalmente el esfuerzo por atraer 210 mil millones de reales en inversión privada logró captar sólo un 20 por ciento de los fondos específicos.

Ahora, haciendo todo lo posible para absorber las lecciones del fracasado plan de infraestructura, la presidenta Dilma Rousseff está haciendo un nuevo intento por atraer 198 mil 400 millones de reales (64 mil millones de dólares) en fondos para infraestructura.

Rousseff y otros funcionarios brasileños visitaron Nueva York hoy, haciendo alarde de un proceso de licitación abierto y transparente de los contratos para operar carreteras, ferrocarriles, aeropuertos y terminales portuarias.


La mandataria cerró una conferencia sobre temáticas de infraestructura con un discurso que destacó los fuertes lazos entre su país y Estados Unidos, y cómo las mayores inversiones y actividades comerciales pueden beneficiar a ambos países.

"Hay una demanda clara y fuerte por los proyectos de desarrollo de infraestructura en Brasil", dijo Rousseff, hablando en inglés ante una multitud de inversores internacionales en el hotel New York Palace.

"El mensaje es claro: debemos cambiar la demanda potencial haciendo las infraestructuras más tangibles y los proyectos de inversión viables para que se comprometa el capital del sector privado", agregó.

Rousseff más tarde en el día llevó su ofensiva económica a Washington, donde comenzó dos días de reuniones con el presidente Barack Obama.

En septiembre de 2013, cuando visitó Nueva York en busca de inversión en infraestructura, Rousseff enfrentó las preocupaciones de los inversionistas por la excesiva intervención del gobierno brasileño.