Economía

Shale tiene otro enemigo en Estados Unidos: la deuda

La deuda que alimentó el auge de shale gas en Estados Unidos ahora amenaza la supervivencia de las petroleras, que actualmente destinan más ingresos que nunca a pagar créditos.
Bloomberg
19 junio 2015 17:0 Última actualización 20 junio 2015 5:0
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(Bloomberg)

La deuda que alimentó el auge del shale gas en Estados Unidos ahora amenaza la supervivencia de las petroleras, que actualmente destinan más ingresos que nunca para pagar los créditos que contrataron para financiar sus proyectos.

Las compañías perforadoras destinan más ingresos que nunca al pago de intereses. Un ejemplo de ello es Continental Resources Inc., la compañía a la que se atribuye haber convertido Bakken Shale, en Dakota del Norte, en una de las regiones petroleras más grandes del mundo, que gastó casi tanto como Exxon Mobil Corp., una empresa 20 veces más grande.

La carga se hace cada vez más pesada luego de que los precios del petróleo cayeran 43 por ciento en el último año. Los pagos de intereses se llevan más del 10 por ciento de los ingresos de 27 de las 62 compañías perforadoras del Índice de Producción y Exploración Independiente de América del Norte de Bloomberg Intelligence, más que las 12 de hace un año.


La deuda de las compañías perforadoras aumentó a 235 mil millones de dólares a fines del primer trimestre, un incremento de 16 por ciento en el último año, a pesar de que los ingresos se contrajeron.

“La pregunta es durante cuánto tiempo más podrán seguir así”, dijo Thomas Watters, un analista de crédito de gas y petróleo de Standard Poor’s en Nueva York. Las compañías de calificaciones crediticias más bajas “se limitan a sobrevivir”, dijo.

El problema de las perforadoras de shale es que han gastado dinero más rápido de lo que lo han ganado, incluso cuando el petróleo estaba a 100 dólares por barril.

Las compañías del índice de Bloomberg gastaron 4.15 por cada dólar ganado con la venta de petróleo y gas en el primer trimestre, más que los 2.25 dólares de igual período del año pasado, mientras que llevaron la producción petrolera de los Estados Unidos al nivel más alto en más de 30 años.

“Hay un problema de liquidez, y se empieza a prestar atención al gasto de efectivo”, dijo Watters.

Deuda en problemas

Continental toma crédito a tasas más baratas que muchas de sus pares más chicas porque su deuda tiene grado de inversión. S&P asigna calificaciones especulativas o basura a 45 de las 62 compañías del Índice de Bloomberg.

“Nuestro flujo de dinero cubre con facilidad los costos de los intereses, y estimamos que mantendremos nuestra calificación crediticia de grado de inversión conforme se recuperen los precios de los productos primarios”, dijo Warren Henry, un vocero de Continental, que tiene sede en la ciudad de Oklahoma.

Casi 20 mil 000 millones de bonos emitidos por las 62 compañías se negocian a niveles problemáticos, con rendimientos de más de 10 puntos porcentuales por encima de los bonos del Tesoro de los Estados Unidos, en tanto los inversores exigen tasas mucho más altas para compensar el riesgo de que no se paguen las obligaciones, indican datos que recopiló Bloomberg.

“Los mercados de crédito han desempeñado un importante papel en la supervivencia del sector”, dijo Amrita Sen, analista jefa de petróleo de Energy Aspects Ltd., una firma consultora de Londres.

En lo que va del año, S&P bajó las perspectivas o la nota de casi la mitad de las 105 compañías de exploración y producción que califica, según un informe de mayo.