Economía

Destartan desaparición de ejidos con reforma al campo

La reforma que prepara el presidente no buscará desarmar ejidos, sino encontrar mejores mecanismos de regulación.
Héctor Chávez
28 enero 2014 23:35 Última actualización 29 enero 2014 5:0

La reforma al campo anunciada por el presidente Enrique Peña Nieto no contempla la desaparición de ejidos, sino el ordenamiento de la propiedad y la solución de conflictos agrarios, aseguró el titular de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), Jorge Carlos Ramírez Marín.

En el marco del cambio de la coordinación del Congreso Agrario Permanente, que estará encabezada por José Durán, en sustitución de Max Correa Hernández, el titular de la Sedatu destacó que la reforma para el campo debe realizarse de forma seria y a fondo, contemplando la participación de las organizaciones campesinas, promoviendo una amplia discusión del tema, cuyo resultado se espera que incremente la producción de alimentos, reduzca la pobreza y fomente una mayor productividad en el campo.

Mencionó que con la trasformación se pretende lograr dos efectos. Uno, tener una relación más cercana del gobierno con las organizaciones campesinas y un segundo, orientar todos los esfuerzos a una sola meta, aumentar la productividad a fin de superar la pobreza en el sector.

“Lo que hemos ganado en soberanía territorial no lo hemos ganado ni en soberanía alimentaria ni en la soberanía que le puede dar a cada ciudadano un mejor ingreso”, dijo.

Mencionó que se deberán tocar algunos aspectos de la Ley Agraria, sobre todo los que se refieren al reconocimiento de derechos, pues actualmente es muy fácil que ejidatarios que han sido parte del ejido puedan ser excluidos a la hora de vender.

“Hay que evitar esa discrecionalidad que le deja como única responsabilidad a la autoridad decidir si una asamblea es válida o no”, acotó.