Economía

Demandan menos bienes en EU; sobre todo en áreas de transporte y defensa

El Departamento de Comercio informó que los nuevos pedidos de bienes manufacturados retrocedieron 1.0 por ciento en mayo, desde el repunte de 1.8 por ciento reportado un mes antes, debido a la débil demanda en las áreas de transporte y defensa.
Reuters
05 julio 2016 10:22 Última actualización 05 julio 2016 10:24
Ventas mayoristas en EU

El peor tramo de la desaceleración en las manufacturas ya habría pasado. (Bloomberg)

WASHINGTON.- Los nuevos pedidos de bienes a fábricas de Estados Unidos cayeron en mayo por una débil demanda en las áreas de transporte y defensa, aunque el aumento de las solicitudes pendientes de entrega y las escasas reservas sugieren que el peor tramo de la desaceleración en las manufacturas ya habría pasado.

El Departamento de Comercio informó hoy martes que los nuevos pedidos de bienes manufacturados retrocedieron 1.0 por ciento, después de dos meses consecutivos de alzas.

El aumento de abril fue revisado levemente a la baja para mostrar un incremento de 1.8 por ciento en las nuevas solicitudes, en lugar del 1.9 por ciento reportado inicialmente.

El Departamento reportó además que los pedidos de bienes de capital fuera del sector de defensa y excluyendo a aeronaves, considerados una medición de la confianza y los planes de gastos de las empresas, cayeron 0.4 por ciento en mayo, en lugar del descenso de 0.7 por ciento reportado el mes pasado.

Los envíos de bienes de capital subyacentes cayeron 0.5 por ciento en mayo como se reportó el mes pasado. Ese dato es usado para calcular el gasto en equipamiento en la medición del Producto Interno Bruto (PIB) del gobierno.

El sector manufacturero, que representa cerca de 12 por ciento de la economía, ha sido presionado por la fortaleza del dólar y la débil demanda global, lo que ha mermado las exportaciones de bienes fabriles y socavado los esfuerzos de las empresas por reducir el exceso de inventarios.

El sector también ha sido afectado por recortes en el gasto en las compañías de energía a medida que se adaptan a menores ganancias por la caída en los precios del petróleo.