Economía

Demandan mayor premio para inversiones en pesos

12 febrero 2014 4:28 Última actualización 28 mayo 2013 10:47

[Arturo Monroy] El diferencial entre el bono M a 10 años (México) y su similar de Estados Unidos superó la barrera de 3.0 puntos. 


 
Esteban Rojas H
 
El cambio en la aversión al riesgo observada en el contexto internacional ha sido el catalizador que ha impulsado al alza a las tasas de interés en México en los últimos días, sobre todo en la parte larga de la curva de rendimientos, lo que ocasiona que la brecha con sus similares en los Estados Unidos se ampliara.
 
El diferencial entre el rendimiento que paga el bono M a 10 años en nuestro país y su similar emitido por el departamento del tesoro norteamericano, superó la barrera de las 3.0 puntos, algo que no ocurría desde el pasado 17 de abril.
 
En el vecino del norte el rendimiento del bono referencial a 10 años está tratando de consolidar por arriba de la barrera del 2.0%, impulsado por la amenaza, cada vez más grande, de que la Reserva Federal pueda empezar a retirar algunos de los apoyos de tipo monetario. El efecto de esta medida, difícilmente será compensado por la extensión de una política expansionista en Europa, pero sobre todo en Japón.
 
En nuestro país, a la presión de alza proveniente del exterior sobre las tasas de interés, se le sumó el retroceso del peso y el alza coyuntural a tasa anual en la inflación, reportado para la primera quincena de mayo.
 
Las cosas no se presentan fáciles para la principal autoridad monetaria. El reciente repunte del peso, en caso de prolongarse, puede complicar el cumplimiento de la expectativa de que la inflación pueda empezar a bajar en la segunda parte del año, a lo que se suma las dificultades para controlar el alza en algunos productos alimenticios.
 
En otro frente, para la subasta primaria de valores gubernamentales número 22 del año es posible que predomine un sesgo al alza.
 La tasa del bono M a 20 años con vencimiento en mayo del 2031 es probable que registre un aumento cercano a 0.29 puntos, para alinearse a las condiciones prevalecientes en el mercado secundario de deuda.
 En el Udibono, a plazo de 30 años, su tasa podría experimentar una incremento de alrededor de 0.69 puntos, lo que puede ayudar a mejorar su competitividad.
 
 
La demanda de Udibonos está perdiendo fuerza entre los extranjeros. Entre el 16 de abril y 15 de mayo, este tipo de inversionistas han disminuido su tenencia en 6,696 millones de pesos. Este comportamiento, al parecer está adelantándose a la posibilidad de que el crecimiento de los precios al consumidor pierda fuerza en los próximos meses.
 
El rendimiento de los Cetes en la subasta primaria puede presentar cierta presión de alza, sobre en el horizonte de 182 y 335 días.
 
En el plano internacional, es probable que el miércoles el Banco Central de Brasil pueda anunciar un alza de un cuarto de punto en su tasa de referencia, con el propósito de suavizar las persistentes presiones inflacionarias. De ser así, se mejorará la posición de la nación sudamericana para la captación de recursos, aunque dado las distorsiones que estos capitales pueden traer, no sería del todo malo para nuestro país.