Economía

Defiende Semarnat al “impuesto verde”

10 febrero 2014 4:32 Última actualización 13 septiembre 2013 5:2

[Guerra Abud argumenta que buscan mejorar la tecnología / Cuartoscuro]


Isabel Becerril
 
 
Juan José Guerra Abud, titular de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), defendió el impuesto al carbono (o impuesto verde), al afirmar que “por la Ley General de Cambio Climático, México debe reducir los gases de efectos invernadero que emite a la atmósfera un 30 por ciento para 2020”.
 
 
Ante la lluvia de críticas que ha recibido la propuesta de imponer un gravamen a la importación y producción de combustibles fósiles como gasolinas y turbosina, así como al gas natural y al diesel, entre otros, el funcionario subrayó que si México quiere alcanzar ese propósito “hay que cumplir por Ley”.
 
 
“Otra finalidad de aplicar un gravamen verde, es para fomentar en el país el uso de combustibles más limpios”, agregó el funcionario y ex Diputado Federal por parte del Partido Verde Ecologista de México (PVEM).
 
 
El crecimiento económico de nuestro país, explicó a empresarios, está “acoplado” al aumento de los gases de efecto invernadero, de los cuales 67 por ciento son producidos por la generación y consumo de energía, entre ellas la industria acerera y del transporte por lo que el combate a los contaminantes se debe focalizar en tales áreas.
 
Buscan mejor tecnología
 
Durante su participación en el Tercer Congreso de la Industria Siderúrgica Mexicana, insistió en que con la aplicación del impuesto verde, el gobierno está promoviendo un cambio tecnológico de uso de combustibles contaminantes a combustibles más limpios, además aquellas industrias que no hagan esa reconversión están condenadas al fracaso.
 
 
Dijo que a largo plazo esos cambios beneficiarán al sector industrial, a la economía nacional, al medio ambiente y la salud de la población, aunque reconoció que en el corto plazo les costará dinero.
 
 
Aclaró que no todo serán  impuestos y afectaciones para las industria, también habrán incentivos para ésta y adelantó que se permitirá el reciclaje de chatarra en el país, es decir habrá un trato preferencial para éste segmento productivo.
 
Sin embargo, Alonso Ancira Elizondo, presidente de la Cámara Nacional de la Industria del Hierro y el Acero (Canacero) señaló al secretario Guerra Abud que “cuando se afecta a la industria siderúrgica, se daña el corazón de este país”.
 
 
El empresario puso en duda el prestigio del Instituto Mario Molina, quien realizó el estudio para la elaboración del impuesto verde por encargo del gobierno federal.
 
 
“La Canacero tiene 19 mil veces más ingenieros y podemos duplicar o triplicar la capacidad del centro de Mario Molina para demostrar que la industria acerera es indispensable”.
 
 
En este sentido, Juan José Guerra, quien fue presidente de la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (Anpact), se defendió y dijo que la intención del gobierno no es perjudicar a ninguna industria. “El  objetivo del impuesto es fomentar el uso de combustibles más limpios”,  reiteró.