Economía

Debates sobre austeridad y crisis social dominan cumbre de la UE

12 febrero 2014 5:2 Última actualización 14 marzo 2013 10:43

 [Bloomberg] Algunas naciones pedirán más flexibilidad de interpretación sobre la austeridad.


 
Reuters
 
Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea (UE) se reunían el jueves en Bruselas, por primera vez en bastante tiempo con menor presión de los mercados, presentando enfoques diferentes respecto de la austeridad y sobre cómo afrontar mejor los costos sociales de la crisis de deuda de la región.
 
La cumbre de 2 días dará a los dirigentes de la UE una oportunidad para negociar las políticas presupuestarias, y hay señales de que a Francia, España y Portugal se les podría dar más tiempo para cumplir sus objetivos de déficit mientras mantienen las medidas para recortar la deuda.
 
Un comunicado acordado por los estados miembros antes de la reunión pedía centrarse en una "combinación adecuada de medidas sobre gastos e ingresos", una línea adoptada por algunos para pedir más flexibilidad de interpretación sobre la austeridad, aunque Alemania y otros países probablemente se enfrenten a esa perspectiva.
 
A su llegada a otras reuniones antes de la cumbre, el primer ministro holandés Mark Rutte, defensor de un freno presupuestario estricto, dijo que la agenda necesariamente era diversa.
 
"Hablaremos de crecimiento y empleo y de cómo combatir el deterioro económico actual en Europa", declaró a periodistas.
 
"Al mismo tiempo, (hablaremos de) crear un consenso sobre el hecho de que necesitamos tanto aplicar los programas necesarios de austeridad como reformas estructurales para mejorar nuestras economías", agregó.
 
Después de 3 años de combatir problemas que han obligado a rescatar a Grecia, Irlanda y Portugal y han dejado a España al borde de ello, la cumbre es menos una reunión sobre la crisis y más una oportunidad para enfrentarse a las repercusiones de la agitación.
 
El enigma que afrontan los líderes es cómo encontrar maneras para estimular el crecimiento económico sin perder la disciplina presupuestaria.
 
El presidente del Parlamento Europeo advirtió esta semana que una generación de jóvenes se arriesgaba a perder la fe en Europa a menos que se dieran pasos rápidos para combatir el desempleo y la recesión.
 
Casi 27 millones de personas están desempleadas en la UE, un 11% de la población activa, y el impacto afecta particularmente a Grecia, España y algunas zonas de Italia y Portugal, donde uno de cada dos jóvenes están sin trabajo.
 
Eso tiene implicaciones sociales a largo plazo, pero también refleja profundas fisuras estructurales en economías de todo el sur de Europa, cuya productividad sufrirá durante años a menos que los costos laborales puedan ser reducidos y los jóvenes puedan encontrar empleo.
 
Destacados economistas dicen que la mayor amenaza a la supervivencia del proyecto de moneda única es ahora una implosión social, en lugar de factores bursátiles como los costos de deuda, que estuvieron en máximos entre el 2010 y el 2012.
 
Gran parte del problema de la deuda se ha tratado con la promesa del Banco Central Europeo de hacer "lo que haga falta" para defender la moneda, bajando el rendimiento de los bonos. Ahora, los dirigentes de la UE están trabajando en cómo hacer frente a las repercusiones sociales.
 
Clemens Fuest, director del instituto económico alemán ZEW, advirtió el mes pasado que la recesión continuada y el alto desempleo en países como Grecia y España podría romper la estructura europea y llevar al colapso del euro.
 
"Ése es realmente el escenario plausible actual de una ruptura de la unión monetaria", dijo a Reuters. "Podría ser perfectamente que en esos países, en algún momento, la población diga 'no creemos que las cosas mejoren'".
 
Austeridad equilibrada
 
En su comunicado previo, los 27 países integrantes de la UE subrayaron su preocupación por el bajo crecimiento y el alto desempleo y se comprometieron a una "iniciativa para el empleo joven" que aparta casi 6,000 millones de euros para las regiones más afectadas del bloque en los próximos siete años.
 
Los analistas dicen que es muy poco para que tenga impacto, ya que representa apenas 100 euros por cada joven desocupado en los 27 países de la Unión Europea.
 
"6,000 millones nunca serán suficientes. Creo que 60,000 millones no habrán sido suficientes", dijo un alto cargo de la eurozona, decepcionado por la respuesta al problema. "Es nuestra respuesta política, no es una respuesta en esencia", añadió.
 
La dificultad para los líderes y responsables de la UE es encontrar una forma de equilibrar la necesidad de estimular el crecimiento y hacer que la moribunda economía europea se active otra vez, sin suavizar la necesidad de topes estrictos al gasto para mantener los déficit presupuestarios bajo control.
 
Olli Rehn, comisario europeo de Asuntos Económicos, que ha sido atacado por el premio Nobel de Economía Paul Krugman por adherirse con demasiada rigidez a la austeridad, dijo que había una manera de conseguir un equilibrio con crecimiento.
 
"No hay un contraste real entre el crecimiento sostenible y la sostenibilidad de las finanzas públicas", dijo. "Tenemos que tener ambos objetivos en mente y eso es lo que el Consejo Europeo, confío, hará hoy", expresó Rehn.