Economía

¿Cuáles sectores están más expuestos a cambios en los flujos de capital del exterior?

10 febrero 2014 4:14 Última actualización 25 septiembre 2013 12:56

[El endeudamiento del sector privado mexicano se ha disparado en términos relativos/Bloomberg] 


Esteban Rojas H

La modificación en la direccionalidad de los flujos de capital del exterior afectará de manera desigual a los sectores de la economía mexicana, siendo los más vulnerables los orientados al mercado interno y que, por lo tanto, no son generadores netos de divisas.

El saldo del endeudamiento de empresas y personas físicas con actividad empresarial ascendió a la cifra histórica de 1.25 billones de pesos en el segundo trimestre del presente año, equivalente a 95 mil 935 millones de dólares, de acuerdo a cifras reportadas por el Banco de México.

El endeudamiento del sector privado mexicano se ha disparado en términos relativos al representar el 29.18 por ciento del total del endeudamiento por 4.28 billones de pesos.

La creciente importancia del financiamiento del exterior, no se ha dado de manera igual en todos los sectores de la actividad del sector privado, por lo que los cambios esperados en los flujos de capital tendrán efectos diferenciados.

Los sectores con mayor dependencia del financiamiento externo con respecto al total son el de servicios y comercio (29.81 %); productos alimenticios, bebidas y tabaco (25.69 %), y el de otras actividades (21.39 %).

En tanto que en los sectores en donde el financiamiento del exterior es menos relevante, es en primer lugar el de textiles, prendas de vestir e industria del cuero. Estas actividades no tiene ningún financiamiento del exterior, todo proviene de instituciones radicas en el país.

Otros sectores con poca exposición al financiamiento del exterior son la industria metálica básica (2.39 %) , construcción (5.50 %) y productos metálicos, maquinaria y equipo (6.56 %).

La crisis del sector inmobiliario de los Estados Unidos a finales del 2008, seguida de la crisis de deuda en el Europa, genero un alud de capitales en busca de mejores alternativas de inversión, lo que ha sido a provechado por naciones como México, especialmente por algunos sectores de la actividad económica.

El posible retiro de algunos de esos capitales a sus países de origen, plantea la necesidad también de elaborar una estrategia de salida por parte de nuestro país, para evitar o suavizar posibles desequilibrios en el esquema de financiamiento.

Las empresas deberían intentar cubrir el hueco que dejará el retiro o, por lo menos, la pérdida de dinamismo del financiamiento externo, reto que deberán ser coparticipes las instituciones financieras que operan en el país.

El sector privado mexicano deberá, entre otras cosas, tratar de disminuir sus riesgos ante fluctuaciones del tipo de cambio y de las tasas de interés, mediante los instrumentos disponibles en el mercado de derivados, para evitar en la media de lo posible situaciones traumáticas como las ocurridas en el pasado.