Economía

¿Cuál es la pregunta del millón sobre la economía mundial?

La reciente liquidación de bonos ha sugerido que el mercado de las tasas se vuelve más optimista al crecimiento mundial, pero la pregunta del millón que se hacen actores del sector es si esta creciente actitud respecto del crecimiento entre los inversores en tasas realmente justificado.
Bloomberg
14 julio 2015 20:38 Última actualización 14 julio 2015 20:50
Traders

Actores del sector de bonos se preguntan si los operadores saben algo sobre la economía mundial que otros no están captando. (Bloomberg)

¿Qué saben los operadores de bonos sobre la economía mundial que otros inversores no están captando? Es lo que desconcierta a David Woo, responsable de tasas y divisas globales en Bank of America Corp. de Nueva York.

Los inversores en renta fija huyen corriendo hacia las salidas en tanto los bonos del Tesoro estadounidense caen en una apuesta a que la economía estadounidense está casi lo bastante fuerte como para que la Reserva Federal eleve las tasas de interés. Por su parte, los bunds alemanes a 10 años están rindiendo más que cuando el Banco Central comenzó la flexibilización cuantitativa.

En total, el abandono de los bonos a nivel mundial ha sido tan violento que el aumento en las tasas a 10 años de los grandes mercados en el segundo trimestre fue el más alto desde el llamado “taper tantrum” (la rabieta por la reducción paulatina de liquidez) de 2013, según Woo.

“Tanto la naturaleza global de la liquidación reciente de bonos como el fuerte aumento de las rentas reales sugieren que el mercado de tasas está volviéndose más optimista con respecto al crecimiento global”, dijo en un informe a los clientes el lunes. “La pregunta del millón es si lo que parece ser un creciente optimismo respecto del crecimiento entre los inversores en tasas está justificado”.


Para economistas en Morgan Stanley, JPMorgan Chase Co. y Credit Suisse Group AG, la negociación está probablemente bien fundada ya que ellos predicen que la economía mundial se acelerará en el segundo semestre de este año. El argumento a favor del optimismo se ve potenciado por el acuerdo de rescate griego de esta semana y la visión de consenso de que la caída reciente del mercado bursátil en China no hará descarrilar su economía, mucho menos las de otros lugares.

OPTIMISMO DE LOS INVERSORES
Lo que preocupa a Woo es que no todos los mercados comparten el optimismo de los inversores en bonos, especialmente el sector del transporte, que debe ser vinculado estrechamente a la salud de la demanda internacional.

El índice del transporte en contenedores de China bajó 40 por ciento este año y se encuentra por debajo del punto mínimo alcanzado durante la crisis de la deuda de la eurozona en 2012, según Woo. Un indicador de Bank of America de la confianza entre los camioneros también está bajando, en tanto las acciones ferroviarias estadounidenses han bajado un 20 por ciento conforme se contraen los envíos.

“En suma, lo que nos está diciendo el mercado de transporte es que el crecimiento del comercio mundial es flojo”, dijo Woo en su informe titulado “¿A quién le cree usted?”

Una gran parte tal vez dependa de China, en tanto Woo sostiene que es razonable suponer que una mayor moderación de su expansión tendrá repercusiones internacionales dado que representó un tercio del crecimiento mundial en los últimos tres años. Sus colegas dicen que la caída de los títulos podría afectar a la segunda economía mundial socavando la confianza en la capacidad del gobierno para manejarla y hacerlo dudar en emplear aún más estímulo monetario.

Además, el transporte quizá no sea el único que hace sonar un alerta, ni tampoco Woo el único analista. El níquel, el cobre y el aluminio cayeron hasta su nivel más barato en seis años en la bolsa de metales de Londres la semana pasada, en tanto el repunte del petróleo desde un mínimo en seis años en enero también trastabilló.

“Cualquiera podría pensar que estamos en el medio de una desaceleración mundial del crecimiento”, dijeron analistas de Deutsche Bank AG el viernes. “¿Es solamente una turbulencia pasajera de los datos o algo más siniestro?”