Economía

Crece robo de identidad en Nuevo León

El estado presenta un indice alto en el que usuarios de servicios financieros se ve afectados por el manejo ilegal de su información, por lo que sugieren un mayor cuidado al momento de realizar trámites bancarios.
Juan Antonio Lara
29 enero 2014 22:45 Última actualización 30 enero 2014 5:0

El robo de identidad y cargos no reconocidos son los principales problemas que enfrentan los usuarios de servicios financieros en Nuevo León, que el año pasado presentaron cerca de 9 mil quejas contra instituciones bancarias, de seguros y Afores.

Raúl Sergio Montoya Retta, Subdelegado de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros en Nuevo León, dijo que para evitar estos problemas es importante cuidar los documentos oficiales, como la credencial del IFE, y las tarjetas de débito y crédito.

En entrevista, el funcionario dijo que el año pasado atendieron 21 mil 818 casos en la entidad, de los cuales el 40 por ciento correspondió a quejas de los usuarios.

El resto de los asuntos atendidos corresponde a personas que quieren saber en cuál Afore se encuentran para tramitar su jubilación.

De acuerdo con datos de la Condusef, Nuevo León ocupa el séptimo lugar en quejas presentadas por los usuarios.

“El robo de identidad sigue presentándose en Nuevo León, a pesar de las sanciones que se han hecho a los bancos por no revisar los documentos, pero en ocasiones también los bancos son engañados”.

Montoya mencionó que los usuarios deben cuidar sus documentos, especialmente la credencial de elector, porque los bancos se escudan en que el responsable de la custodia de este documento es el propio interesado.

“Con una credencial de elector se puede solicitar un préstamo a nombre del titular y si tiene un buen historial crediticio, se produce el fraude”.

Comentó que en la mayoría de los casos, el titular de una cuenta se viene enterando tres meses después cuando le cae un adeudo que no reconoce como propio.

Otra manera en que se cometen los fraudes es mediante páginas de internet, cuando supuestamente una institución bancaria solicita al titular actualizar sus datos y al poner la clave privada, el usuario cae en manos de falsificadores.

Los bancos nunca piden por internet o vía electrónica la actualización de datos personales. Y cuando un titular de una cuenta ocupe a una secretaria o persona que maneja estos datos, al momento en que esta persona salga de la compañía se debe cambiar la clave”.

El subdelegado de la Condusef dijo que cada vez que se utilice una tarjeta de crédito o de débito, el usuario debe estar al tanto para que no la vayan a clonar.

“En la Condusef tratamos de conciliar a las partes, pero esto no es fácil, sobre todo cuando se tienen todos los elementos en contra del usuario”, explicó Montoya.

Agregó que el robo de identidad afecta fundamentalmente a las personas jubiladas, en especial a quienes tienen un buen historial crediticio.