Economía

Costos laborales siguen sin generar presiones inflacionarias

01 febrero 2014 9:4 Última actualización 10 noviembre 2013 20:12

 [La remuneración de asalariados en México es del 27% del PIB frente al 60% en otros países de la OCDE. / Cuartoscuro]  


Marvella Colín
La evolución reciente de los principales indicadores salariales muestra que los costos laborales siguen sin representar un elemento generador de inflación en el país.
En el tercer trimestre de 2013, el salario base de cotización (SBC) de los trabajadores afiliados al IMSS registró una variación anual de 3.6 por ciento, la cual fue menor que el 4.0 por ciento del trimestre anterior.
En lo que respecta a los salarios contractuales otorgados por las empresas de jurisdicción federal, subieron el 4.3 por ciento anual de julio a septiembre de 2013, cifra inferior a la del mismo trimestre del año anterior, es decir, 4.6 por ciento.
Esta diferencia se debió a la variación del salario contractual en las empresas públicas, las cuales pactaron un aumento promedio del 4.0 por ciento, nivel que fue menor al 4.4 por ciento en el mismo trimestre de 2012, y a la del salario contractual de las empresas privadas, las cuales negociaron un incremento promedio del 4.5 por ciento de julio a septiembre de 2013, frente al 4.8 en el tercer trimestre de 2012.
Esto se desprende de cifras presentadas por el Banco de México en el informe trimestral de la inflación julio-septiembre de 2013.
La holgura en el mercado laboral ha contribuido a la moderación de las variaciones reportadas por los principales indicadores salariales de la economía. Lo anterior, junto con la tendencia que ha mostrado la productividad media del trabajo, condujo a que los costos unitarios de la mano de obra permanecieran en niveles bajos.
Se engrosan las filas de los que menos ganan
Una situación crítica en el mercado laboral mexicano -y factor de tensión social- es el hecho de que cada vez más crecen las filas de los empleados que ganan bajos salarios y se adelgazan las que ganan más.
Entre 2011 y 2013 las personas ocupadas que ganan hasta un salario mínimo pasaron de 6 millones 29 mil a 6 millones 718 mil trabajadores, esto es, 689 mil más.
También aumentó el sector de empleados que ganan de uno a 2 salarios mínimos, ya que pasó de 10.6 a 12.2 millones de personas, 1.6 millones más.
En contraste, se redujo el grupo que devenga más de dos y hasta tres salarios mínimos, puesto que bajó de 10.3 a 9.9 millones de asalariados, es decir, 400 mil personas menos. Asimismo, los trabajadores de más de 3 y hasta 5 salarios mínimos bajaron de 7.8 a 7.6 millones.
En el rango alto, más de 5 salarios mínimos, el número de asalariados pasó de 3.9 a 3.7 millones en promedio entre 2011 y 2013. En el polo opuesto están los que no reciben ingresos, situación en la que se encuentran 3.8 millones de personas, cifra que se ha mantenido en esa misma magnitud en el lapso señalado.
Menos parte del pastel
La abundante mano de obra, ligada a las políticas de contención salarial, propicia que cada vez más se reduzcan los estipendios y que los trabajadores obtengan una escasa parte de la renta nacional, puesto que actualmente esta remuneración representa el 27 por ciento del PIB en México, frente al 60 en otros países de la OCDE, como Suiza, Francia, Reino Unido y Dinamarca.
En contraste, el excedente empresarial derivado de las actividades productivas significa el 69.4 por ciento del PIB en México, frente al 40 que promedia en los países mencionados.