Economía

Con un crecimiento cada vez más lento, la economía mundial se expone a más riesgos: FMI

Para el Fondo Monetario Internacional, la salida de flujos de capital de países emergentes y la crisis de refugiados sirios ocasiona que el crecimiento económico mundial sea cada vez más lento.
Leticia Hernández Morón
12 abril 2016 1:44 Última actualización 12 abril 2016 9:23
 [El FMI asegura que México satisface los criterios para acceder a estos recursos / Bloomberg] 

El organismo señala que desde el verano pasado dos ondas distintas de turbulencias financieras globales provocaron bruscas ventas masivas de activos de riesgo. (Bloomberg)

El crecimiento cada vez más lento deja a la economía global expuesta a mayores riesgos negativos y entre los que más preocupan se encuentran la continua salida de flujos de capitales de los mercados emergentes y aquellos de origen no económico, como la crisis de refugiados de Siria que podría detonar condiciones para una real posibilidad de que el Reino Unido se separe de la Unión Europea expone el Fondo Monetario Internacional en el reporte sobre las perspectivas de la economía mundial titulado “Crecimiento Global: Demasiado lento por largo tiempo”.

Durante la presentación del informe ”Perspectivas de la Economía Mundial”, Maurice Obstfeld, Consejero Económico y director del Departamento de Investigación del FMI, expuso que el nuevo estimado sobre el crecimiento económico mundial anticipa una ligera aceleración este año desde 3.1 a 3.2 por ciento, seguido por un 3.5 por ciento en el 2017.

“Sin embargo nuestras proyecciones continúan siendo progresivamente menos optimistas con el tiempo y un crecimiento más débil amplía la oportunidad de que riesgos anteriores se materialicen y pongan a la economía mundial bajo un freno en la velocidad en donde la demanda sea insuficiente para evitar un equilibrio de bajo crecimiento, deflacionario que algunos han caracterizado como estancamiento secular”, advirtió durante la presentación transmitida vía web.

Expone que desde el verano pasado dos ondas distintas de turbulencias financieras globales provocaron bruscas ventas masivas de activos de riesgo, mayor aversión al riesgo; máximos en diferenciales en los mercados de soberanos de países emergentes y fuertes caídas en los precios del petróleo y otras materias primas.

“Existe el riesgo de más volatilidad alimentada a través de una economía más amplia. Como el nuevo Informe Global de Estabilidad Financiera señala, estos vaivenes financieros cubren una tendencia constante de presiones financieras globales. Los factores detrás de esto incluyen aumento en las salidas de capital de mercados emergentes. Mientras que la mayoría ha podido hacer frente a estos hasta el momento, más cepas podrían comenzar a aparecer”, explica el reporte.

En muchos países, la falta de crecimiento de salarios y la desigualdad han creado la sensación de que el crecimiento económico ha beneficiado a élites y dueños de capital desproporcionadamente dejando también a muchos otros por detrás.

Por otro lado, señala la continua inestabilidad violenta en un número de países, notablemente en Siria y sigue conduciendo a millones de refugiados hacia los países circundantes de Europa. “Esto ha cambiado la capacidad para preservar fronteras abiertas al interior de la Unión Europea y en tanto que la incidencia del terrorismo se ha incrementado, la tensión aumenta.

“El resultado en Europa ha sido una creciente ola de nacionalismo encerrado en sí mismo y una manifestación es la posibilidad real de que el Reino Unido se separe de la Unión Europea dañando un amplio rango relaciones de inversión y comerciales”.

En otras economías avanzadas como Estados Unidos, identifica una reacción contra la integración económica internacional que amenaza con detener o revertir la tendencia de la postguerra de un comercio más abierto; mientras que economías emergentes y países de bajos ingresos sufren sequía relacionada con El Niño o inundaciones cuyos costos podrían escalar.

Al concluir que “Menor crecimiento deja menor espacio para el error”, apunta que los hacedores de las políticas deben centrarse en la tarea de fortalecer la base de ingreso para fortalecer el crecimiento y en segundo lugar en hacer planes de contingencia para un futuro y en ambas tareas se requieren políticas eficaces.